'Aléjate' fue escrita por el compositor puertorriqueño Raúl René Rosado inspirado en un tórrido romance vivido por él a mediados de los años 60.

Corría el año 1965, cuando el compositor Raúl Rosado, quien llevaba casado diez años con la mexicana Ninfa González, conoció, por medio de un compadre del músico Leandro Roque "Dominica", a Margarita Osorio de la que se enamoró perdidamente, empezando casi de inmediato un apasionado romance que traería consecuencias.

Margarita, una bella mujer oriunda de Río Grande, había llegado a Brooklyn,  proveniente de la Isla del Encanto con su hijo de 3 años y estaba buscando un apartamento en Nueva York donde instalarse y empezar de nuevo.
 
Ninfa González
La mujer, al no encontrar un lugar apropiado, terminó mudándose al piso que ocupada Leonardo Roque quien era muy amigo del compositor y vivía en el mismo barrio, lo que facilitó la relación clandestina entre ambos.

Por esos días, Raúl Rosado tenía 38 años y vivía sumido en la tristeza porque su esposa, en todo el tiempo que llevaban casados, no había podido darle hijos; Margarita, por su parte, recién había cumplido los 18 años y estaba ahora en Los Estados Unidos persiguiendo su sueño de ser modelo de revistas y carátulas de discos.

Después de algunos meses de iniciado el tormentoso romance, la muchacha le dio la noticia al compositor de que sería padre por primera vez; no obstante, el autor, ya había decidido dar por finalizada la aventura, debido a que sospechaba que la joven mantenía otros romances en paralelo.

Ninfa González y su esposo Raúl René Rosado
Cuando el estado de embarazo en Margarita se hizo notorio, ésta le propuso al compositor retomar la relación de manera formal, es decir, que Raúl Rosado se divorcie de su esposa y se vaya a vivir con ella y la hija de ambos, situación con la que no estaba de acuerdo el autor, entonces Margarita, llena de ira,  buscó a la esposa del compositor y le dijo "Yo le voy a dar a Raúl lo que tú no le puedes dar", por supuesto el escándalo estalló y la noticia se regó por todo Brooklyn.


Ninfa González y Raúl René Rosado

Meses después, cuando la hija de los amantes había cumplido los 6 meses de nacida, Margarita se presentó nuevamente ante la esposa del compositor y le dio legalmente en adopción a la niña; acto seguido, recogió sus cosas, tomó a su otro hijo y regresó a Puerto Rico. Cinco meses después de este hecho, Raúl Rosado sorprendió a Ninfa, su esposa, con la noticia de que debía viajar urgentemente a Puerto Rico para participar en el rodaje de una película muy famosa; así el compositor con este pretexto, se traslada a la isla donde se reencuentra con Margarita, su amante, con la que nunca perdió comunicación, y retoman su relación.

Margarita Osorio
Al cabo de un tiempo, el compositor regresa a Nueva York con un niño recién nacido entre brazos, rogándole a su esposa que lo perdone una vez más y acepte también el nuevo hijo que éste había procreado con su amante de siempre, propuesta a la que Ninfa se negó, por lo que el niño tuvo que ser adoptado por unos primos del compositor.

Ninfa González, Rosalind Rosado y Raúl René Rosado
Ninfa por su parte, temiendo que Margarita, la amante de su marido, en venganza le quitara a Rosalind, la niña que ésta había criado como suya, se traslada a México con su esposo y la niña y se instalan lejos de todo el escándalo que por mucho tiempo los había perseguido.

Varios años después, a mediados de los 70, Héctor Lavoe, en una de sus giras a México, coincidió con Raúl Rosado en el bar de un hotel de la capital, entonces mientras se desarrollaba una conversación entre ellos, el compositor empezó a cantarle su más reciente creación, un tema en el que había plasmado todo su dolor y decepción. La canción llamó poderosamente la atención de 'El Cantante de los Cantantes' por lo que éste se volteó y le dijo "No se la des a más nadie que esa canción es mía".

Tiempo después, Héctor Lavoe graba 'Aléjate' y la incluye en la producción 'El Sabio' (1980), su sexto álbum de estudio como solista, producido por Willie Colón y lanzado al mercado con el respaldo de la disquera Fania Records.



Historia basada en entrevista a Rosalind Rosado, la hija que el compositor procreó con Margarita Osorio, concedida a este blog en el 2018.

Independientemente de su etimología y cronología, el significado del apodo "El Tártaro" con el que fue conocido Frankie Ruiz desde mediados de los 80s, se le atribuye debido a una anécdota de su juventud.
Según algunos fanáticos y conocedores de la historia musical de Frankie Ruiz desde niño, cuando Frankie era un preadolescente y tenía la inquietud de ser artista, solía cubrirse la cabeza con un tarro de metal (lata) para jugar y practicar su canto elevando el volumen de la voz sin preocuparse por tener que incomodar a los demás con el ruido que pudiera generar, porque el tarro amortiguaba los sonidos. Así se la pasaba en el barrio Balboa ubicado en Mayagüez al oeste de Puerto Rico, lugar en el que vivía su abuela y adonde llegó a vivir con su madre y sus hermanos.
El tarro sobre su cabeza producía un efecto acústico interesante, muy similar al efecto acústico que se supone se escucha a través de los gritos de quienes padecen en El Tártaro, un lugar de tormento y sufrimiento más profundo incluso que el Hades. El Tártaro está ubicado en el inframundo donde se encuentra la mazmorra de los condenados, lugar mitológico al cual los demonios más perversos y torturadores arrojaban los espíritus de los humanos que cometieron los pecados más terribles, condenados por los Dioses. Allí también se encuentran encerrados algunos Titanes como Cronos, el padre de Zeus.
Con el tiempo, varios promotores y locutores de la época, al enterarse del origen del apodo con el que algunos adultos de su barrio lo habían bautizado por sus ocurrencias de niño, desvirtuaron la génesis real del sobrenombre y le dieron un nuevo giro, justificando que el mote de Frankie Ruiz se debía a que era un diablito ladino e inquieto que llegaba a la tarima y causaba gran alboroto con su canto y carisma.
Cabe señalar que esta explicación sobre cómo Frankie Ruiz obtuvo la potencia de su voz, aunque resuene con coherencia, no ha podido ser constatada con fuentes históricas. Esta situación, sin embargo, no significa que tengamos que dejar de lado el hecho inevitable de que Frankie Ruiz fue un gran exponente de su propio estilo, en especial como estupendo intérprete de la salsa romántica, habiendo obtenido con sobrados méritos el respeto y la admiración del público a nivel mundial, gracias a una carrera llena de éxitos musicales que serán recordados por siempre.
Versión libre de la autora basada en la revisión de diversas fuentes populares, se respetan todos los derechos de autor sobre la información y las imágenes.

“Payaso” fue escrito en Puerto Rico por el pianista Raphy Leavitt a inicios de los años 70, para la voz de Sammy Marrero, el cantante de La Selecta, su orquesta.

El tema fue arreglado en ritmo de bolero montuno por el propio Leavitt, resultando una pieza musical extraordinaria cuyo coro, en lugar de incluir soneos comunes, cuenta con décimas puertorriqueñas, una forma poética basada en la canción jíbara tradicional de la Isla del Encanto. El tema fue incluido en el elepé “Payaso” (1971), la primera producción de la Orquesta La Selecta de Raphy Leavitt, que fue lanzada al mercado con el respaldo del sello “Borinquen”.

Este es uno de los trabajos discográficos más exquisitos de la salsa de todos los tiempos. El tema “Payaso” al ser ejecutado en vivo en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré en San Juan, durante el año 2002, con motivo de conmemorar el trigésimo aniversario de la orquesta, fue magistralmente interpretado por Sammy Marrero quien hace una impecable demostración de sus habilidades vocales al agregarle figuras rítmicas que no fueron grabadas originalmente en la primera versión realizada en estudio.

Después de apreciar la insuperable actuación del recordado vocalista no nos queda sino preguntarnos ¿cómo hace Sammy para cantar con la misma voz y el mismo sentimiento con el que cantaba tres décadas atrás?

La versión de Sammy Marrero, y su puesta en escena a partir de la composición de Raffy Leavitt, nos sirve para corroborar de nuevo que más allá de la salsa no hay género musical alguno que se le equipare en cuanto a su capacidad para transmitir de manera tan emotiva, pasional, viva, personal e intensa... nuestro sentimiento latino.

Las líricas de Raphy Leavitt, el dramatismo de la voz de Sammy Marrero y la música de La Selecta son sin lugar a dudas arte y poesía popular tal y como lo demuestra el hecho de que la canción “Payaso” sigue vigente su curso, sorprendiendo y conmocionando a las nuevas generaciones de amantes de la salsa que actualmente abordan el extenso repertorio que La Selecta nos dejó como legado.

“Payaso” ha sido desde hace casi cincuenta años uno de los temas que más adeptos ha convocado dentro del ambiente de la salsa clásica, de la salsa eterna, y hoy por hoy, continúa conmoviendo a sus seguidores, poniendo a bailar, a pensar y a meditar a una legión de nuevos salseros dispersos por el mundo.



"El Ratón" fue escrito por el mismo Cheo Feliciano a finales de 1963. Para entonces Cheo llevaba seis años con el Sexteto de Joe Cuba y, aunque no se consideraba compositor, le habían nacido las ganas de componer. 

Un buen día, dejándose llevar por la curiosidad, empezó a escribir algunas canciones a las que nadie del sexteto les auguraba un buen futuro. Varios de sus compañeros consideraban sus creaciones sólo letras bobas que carecían de sentido. 

Por ese entonces el director, Joe Cuba, había firmado un importante contrato con la disquera Tico Records que le traería buenas ganancias económicas. Como parte del contrato, el sexteto debía grabar un primer disco de diez tracks que saldría a la venta apenas finalizara la grabación. 

Llegado el día del ensayo final previo a la grabación del disco, Joe Cuba se percató que a la producción le faltaba un tema, entonces llamó a Cheo Feliciano, su vocalista, y le dijo: "Cheo ven acá, falta un tema, vamos a incluir una de esas porquerías que has escrito". 

De inmediato el cantante emocionado presentó la canción más completa que tenía escrita en su cuaderno borrador, un tema metafórico escrito como “relajo interno” a manera de broma y vacilón, inspirado en uno de los miembros del sexteto a quien cada vez que se iba de juerga, su mujer se le aparecía y le armaba tremendo escándalo. 

El tema no contaba con título, por lo que al momento Cheo escribió sobre la primera estrofa: "El Ratón" y presentó la canción. 

Desde luego, el número fue incluido como relleno en el disco "Vagabundeando!/Hangin' Out" (1964) de Joe Cuba Sextet, sin presagiar que se convertiría en un gran éxito musical y clásico de la salsa.


Historia basada en testimonio de Cheo Feliciano, octubre 2013.

"Viajera" fue escrita a mediados de los setenta por el puertorriqueño Carlos M. Fanfán Rivera. El tema está inspirado en una mujer con la que el compositor mantuvo una relación tormentosa cuando ambos vivían en el municipio de Fajardo, al este de Puerto Rico, entre los años 1961 y 1963.

La relación, por demás conflictiva, estuvo llena de vaivenes y de momentos tensos. Ella era diez años mayor que el autor y al parecer no tomaba tan en serio el noviazgo, por lo que el romance terminó rompiéndose.

Ya en los ochenta, mientras Fania Records perdía fuerza en el mercado, el sello independiente Top Hits (llamado también TH Records) ganaba gran protagonismo gracias al catálogo impresionante de vocalistas y músicos con los que contaba; entre ellos estaban Oscar D’ León, Tommy Olivencia, Willie Rosario, la Orquesta La Solución, la Dimensión Latina, Raphy Leavitt y La Selecta, Andy Montañez, Paquito Guzmán, Marvin Santiago y varios más, por lo que pronto empezó a desplazar a Fania de la industria de la salsa.

En 1981, TH Records realizó una serie de conciertos para promocionar una interesante producción grabada en estudio que reunió a gran parte de las estrellas más rentables del sello. Dicha presentación se llamó “Primer concierto de la familia TH”. Esta serie de recitales no solo buscaban darle promoción al disco, sino también lucir ante el público el espectacular catálogo con el que contaba el sello, lo cual le produjo a TH grandes ganancias.

En el disco mencionado aparecen temas cantados por cada una de las estrellas de la disquera, entre ellos se destaca "Viajera" con arreglos de Ray Santos y vocalizada por Frankie Ruiz, quien la grabó cuando pertenecía a la delantera vocal de La Primerísima de Tommy Olivencia.

Dos años después, TH Records repite la fórmula y lanza al mercado el álbum titulado 'Segundo concierto de la familia TH' en el que fue incluido el tema 'Que se mueran de envidia', escrito por el dominicano Mario de Jesús en la década del sesenta, el cual había sido grabado en esa época con estilo de bolero ranchero por Javier Solís en México.

Para esta nueva producción la ya famosa composición de Mario de Jesús fue grabada en ritmo de salsa con arreglos de Máximo Torres y vocalizada igualmente por Frankie Ruiz con el acompañamiento de La orquesta de Tommy Olivencia, destacándose la presencia de Charlie Palmieri en el piano.

Tiempo después la disquera TH Records y el sello Rodven de Venezuela se fusionaron creando TH-Rodven, unión exitosa que impulsó grandes producciones como el segundo álbum de Frankie Ruiz en solitario (“Voy Pa'encima”), uno de los más vendidos de esta nueva casa disquera que terminó por sepultar al imperio Fania.

Historia basada en entrevista a Roberto Fanfán y Tommy Olivencia Jr. concedida para este blog. Fuente consultada: Catalog of Copyright Entries: Third series y https://www.ancestry.com


A inicios de 1967 La Primerísima de Tommy Olivencia fue invitada a tocar en los tradicionales carnavales de las Islas Guadalupe (Guadeloupe en francés), una gran fiesta popular que se realiza cada año y que se extiende hasta Martinica y el resto de islas de las Pequeñas Antillas.

Guadalupe es un archipiélago de poca extensión correspondiente a las Antillas, ubicado en el Mar Caribe, a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana. La Isla es preciosa, posee una selva tropical repleta de vida salvaje y espectacular. El territorio está formado por montañas bellísimas y playas paradisíacas de arena blanca. Su población está compuesta mayormente por descendientes de esclavos africanos que se asentaron allí hace muchísimos años, lo que hace que su idioma sea una mezcla muy particular de francés criollo e idioma de sus antepasados.

No era la primera vez que Olivencia y su orquesta tocaba en las Islas Guadalupe. La Primerísima había hecho varios viajes al territorio insular desde 1962 para actuar en festivales y amenizar fiestas privadas. Sin embargo, en esta ocasión, los organizadores del Carnaval habían solicitado específicamente la presencia de Ismael Rivera quien era muy admirado en Guadalupe y apenas unos meses antes había recobrado su libertad.

El jueves 2 de febrero de 1967 La Primerísima llegó a Guadalupe proveniente de Puerto Rico llevando entre sus filas a El Sonero Mayor quien esa misma noche cantaría por primera vez en la isla.

Cabe resaltar que entre 1967 y 1968, período posterior a su reclusión en la cárcel, antes de organizar su orquesta Los Cachimbos Ismael Rivera se desenvolvió como cantante freelance en Puerto Rico y New York, y cantó como invitado de varias orquestas, entre ellas las de Tito Puente, Kako Bastar, Alfarona X y el Conjunto Marianaxi, por mencionar solamente algunas, por lo que verlo como huésped de la banda de Tommy Olivencia no era extraño.

Pues bien, llegadas las 9 de la noche, el cinema Rex de Pointe-à-Pitre estaba abarrotado por el público que, inquieto, curioso e impaciente, deseaba ver al famoso Ismael Rivera acompañado de La Primerísima, la orquesta favorita de los carnavales de Guadalupe. Cuando de pronto las cortinas del escenario se abrieron lentamente y apareció en escena la figura imponente del ‘Brujo de Borinquen’ quien iba vestido con un fino smoking de alto cuello blanco, seguido de Chamaco Ramírez y Paquito Guzmán, la delantera vocal de la orquesta de Tommy Olivencia.

Esa noche El Sonero Mayor complació a todos sus admiradores, quienes disfrutaron de la exquisitez de sus recursos vocales y de esa insuperable capacidad de inspiración para sonear las más conocidas canciones de su repertorio, que siempre lo caracterizó, consagrándose como el promotor de la música puertorriqueña de aquella época. Chamaco Ramírez desencadenaría igualmente la pasión del público interpretando en español las canciones de Henri Debs, un famoso compositor e intérprete guadalupano. Paquito Guzmán, lleno de presencia, fascinó a la audiencia particularmente con sus interpretaciones de boleros. La agrupación de Tommy Olivencia estuvo en excelente forma e hizo que el público se pusiera de pie y bailara incansablemente el ritmo de moda por esa época, el magnífico e infalible boogaloo.

El éxito de la presentación fue tal que la gira se extendió hasta Martinica convirtiéndose en uno de los mejores espectáculos de la década de los sesenta.

Meses después de esa mágica presentación Ismael Rivera regresaría a Guadalupe de gira con el pequeño grupo del pianista ciego Carlos Suárez, un puertorriqueño quien además fue un aventurero tenaz. Su agrupación, con la que también actuaron alguna vez Chivirico Dávila y Mon Rivera, tocaba en barcos para turistas, en yates lujosos y en goletas para gente de mala vida, habiendo sufrido más de una vez percances de toda índole en alta mar y soportado estoicamente el azote implacable de furiosos huracanes, saliendo, no obstante, sano y salvo de todos aquellos inesperados riesgos de naufragio, situación que también vivió alguna vez Ismael Rivera mientras cantaba con la orquesta de Suarez y que merece una entrada aparte.


El paso de Ismael Rivera por los territorios insulares de las Pequeñas Antillas no podrá ser olvidado fácilmente por los isleños; inclusive quedó inscrito en algunas crónicas de los diarios de lengua francesa de finales de los sesenta. Desde entonces las islas de Guadalupe y Martinica ya no son solamente famosas por ser dos lugares encantadores e impactantes, dada la majestuosidad de su belleza natural, sino porque hubo un tiempo en que se constituyeron en el centro de la actividad musical para todas las Antillas francesas, quedando marcadas a fuego para siempre en la historia de nuestra música latina por la indeleble presencia de Ismael Rivera, como un nuevo punto de referencia para la salsa, en el que alguna vez fuera recibido con multitudinario fervor el hijo de la calle Calma.

Ismael Rivera y La Primerísima de Tommy Olivencia en el cine Rex


Historia basada en entrevista a Tommy Olivencia Jr concedida para este blog. Fuente consultada Diario Guadeloupe France Antilles - Pascal Francois
Portada del disco 'Ambergris' (1970)
Contrario a lo que se piensa, los inicios del pianista Larry Harlow no fueron en la salsa sino en el Rock. Cuando explotó la fiebre por The Beatles en los Estados Unidos y los Cuatro de Liverpool estaban en plena efervescencia, Harlow ya tenía su propia banda de Rock que había formado en la adolescencia y en la que también tocaba Lewis Kahn.

Larry Harlow, como cualquier otro joven 'Beatniks-hippie' de la época, también creía firmemente en la importancia de instalar un nuevo sistema de vida basado en la paz, el amor libre y la psicodelia. 

Larry Harlow con su banda Ambergris
Durante su paso por el Rock, participó en varios festivales que lo llevaron a realizar numerosas giras a lo largo del territorio estadounidense con bandas famosas de la época como la del músico, compositor y hoy productor británico Rod Stewart y Grateful Dead también conocidos como 'The Dead', un grupo de rock y folk rock estadounidense influido por la psicodelia., todo esto hasta finales de la década de los 60, participando incluso en algunas tocadas improvisadas previas al gran Festival de música y arte de Woodstock.


En los 70, cuando Larry ya se encontraba inmerso a los sonidos latinos y tenía bien organizada la Orchestra Harlow, 'resucitó' a Ambergris, su vieja banda de rock, y se fue de gira promocional dejando en la dirección de su orquesta al joven vocalista Ismael Miranda, eso explica por qué en los discos 'Abran Paso' (1970) y 'Oportunidad' (1972) los créditos de 'El Niño Bonito de la Salsa'  aparecen por encima del nombre de la orquesta.



Sin duda alguna Larry Harlow es toda una institución de la música que vale la pena revisar desde sus inicios.