Portada del álbum "Recordando El Ayer" (1976)

En 1974, Fania All-Stars alcanzaba grandes picos de popularidad y toda la atención del mundo de la salsa estaba puesta en las estrellas de la disquera; sin embargo, internamente, las cosas no marchaban tan bien.

El temperamento explosivo de Justo Betancourt causaba dolores de cabeza a los productores y generaba altercados con varios de sus compañeros músicos, esto sumado a los problemas personales de varias de las estrellas, tenían a Jerry Masucci al borde del colapso.

Por esos días, Celia Cruz grababa con Johnny Pacheco su álbum debut "Celia y Johnny" (1974), material en el que se incluyó el tema "Lo Tuyo Es Mental", que por alguna extraña razón ofendió a Justo Betancourt quien se adjudicó el tema considerando que era una tiradera o indirecta para él.

Portada del álbum "Celia & Johnny" (1974)
"Qué pena me da tu caso
Lo tuyo es mental
Qué pena me da tu caso
Lo tuyo es mental
Decías que yo era tuya
Y de nadie más
Y solo en tu pensamiento
Tristeza me das
Publicabas en la prensa
Conquistas de amor
Pero a nadie ya convences
No tienes sabor
Te las das de millonario
Doquiera que vas
Cuando hay que pagar las cuentas
No lo haces jamás
Tus yates, tus palacetes
Tus carros, qué tal
No sabes con quién te metes
Lo tuyo es mental"

A pesar de los problemas internos, Fania All-Stars continuó con sus giras programadas por dos años más y sus integrantes siguieron grabando éxitos espectaculares con sus respectivas orquestas.

Para 1976, los roces entre Celia y Justo se habían salido de control. La canción que Celia grabó dos años antes con Pacheco, pasó de ser un simple malentendido a algo personal, tanto que en cierta ocasión hubo un fuerte altercado y manoteo entre ambos cantantes cubanos que no pasó a mayores porque otros compañeros pararon la bochornosa escena.

Desde luego, a la disquera no le convenía que ese bochinche se hiciera público. Celia Cruz era la prioridad máxima de Fania Records y un escándalo de ese nivel era mortal para el sello, por lo que protegieron a la cantante y separaron de los conciertos y giras a Justo Betancourt.

El matancero, por su parte, no se estancó, continuó con otros proyectos musicales, formó su propia orquesta y un año después lanzó al mercado su álbum "Distinto Y Diferente" (1977) en el que incluye el tema "No Estás En Nada" y cuya letra ofensiva fue dedicada a Celia Cruz:

Portada del álbum "Distinto Y Diferente" (1977)
"Te quieres hacer la fina
Con tu dedito al tomar.
Te gastas dinero en ropa
Y no la sabes usar.
Aunque se vista de seda
Mona se queda, mona se queda.
No estás en nada,
Por más que te esfuerces
No estás en nada
Criticas de los artistas
Su vida particular.
Solo hallas la parte mala
Para poder atacar.
Hay veces que no reímos
Y no decimos cuanto sufrimos.
Oye por más que te esfuerces, mama
Por más que te gastes los chavo'
En ropa que tú no sabes usar
Que vieran que te vistes de seda,
Mona te quedas
Tú decías que lo mío era mental
Y tú, tú, solo tú... por eso te dije
No estás en nada"
Portada de "Caminando" (1991)
Por años se ha dicho que "Camaleón" es la respuesta furibunda de Rubén Blades al tema "Tú Eres Tú" que compuso y grabó Willie Colón para su álbum "Solo" en 1979 a raíz de una supuesta mala pasada que le hizo el panameño al firmar en secreto un contrato para promocionar él solo el álbum "Siembra" que lanzaron ambos en 1978.

Portada álbum "Solo" (1979)
“Por fin
Hiciste la movida que esperaba
Tanto tiempo esperaste que 
Yo mismo lo dudaba
Vaya por fin llegó
Tú coge tu rumbo
Y yo por mi camino
Pero si no caigo
Reventao’ como esperabas
Tendrás que vivir
Con esta respuesta
Tú eres tú, y yo soy yo
No coma cuento
Nadie es mejor
Tú siempre dices que tú, y tú y tú 
Y nadie más que tú tú tú tú llegará
Óyeme, hasta cuándo mi amor
Un día aprenderás
Que los hombres se respetan”.

"Camaleón" debía ser incluida como contestación de Rubén Blades en el álbum "Canciones del Solar de los Aburridos" (1981), el tercer disco realizado en conjunto por la dupla Colón-Blades, pero quedó en 'stand by' esperando la aprobación del director Willie Colón, quien al oír la letra se negó rotundamente a la publicación.


Portada álbum "Caminando" (1991)
“Que es lo que pasa camaleón, 
Calma la envidia que me tienes,
Aunque tu cambies de color, 
Yo siempre sé por dónde vienes
Yo te conozco camaleón
Lo que te está volviendo loco
Es que tú has visto poco a poco
Que tu maldad no me hace daño
Que estoy más fuerte cada año
Eso te está rompiendo el coco
Que es lo que pasa camaleón
Yo vivo, vivo, vivo de la verdad
Y tú comiendo del engaño
Que es lo que pasa camaleón
A yo donde yo vaya
Tres guerreros van conmigo
Que es lo que pasa camaleón
Ellos protegen mi espalda
Contra los malos amigos”.

El tema de Rubén enfureció tanto a Willie que éste no sólo rechazó la canción, sino que en 1984 (para entonces 2 años ya separados) le contestó grabando el tema "Falta de Consideración" y lo incluyó en su álbum "Tiempo Pa' Matar" (1984).


Portada álbum "Tiempo Pa' Matar" (1984)
“Al conocerte, por primera vez,
Que persona más chévere,
Eso pensé.
Esa cara sincera, era solo un disfraz,
Mentiras y engaños, tu forma de pagar. 
Falta de consideración,
Por todo lo que di.
Los sueños que tuve,
Lo bueno que fui.
Algo no se te olvido,
Tratar de partirme en dos.
Con tanto empeño mataste mi sueño
Y nada quedo”.

Varios años después, Rubén Blades rescata "Camaleón", su propio tema, y lo publica en su álbum "Caminando" (1991) estallando así el escándalo. Rubén, por supuesto, ha negado en varias oportunidades que "Camaleón" tenga algo que ver con su antiguo jefe Willie Colón, incluso explica (como para justificar) que es dedicado a todos esos hipócritas y envidiosos que abundan por todos lados con caretas de buena gente, sin identidad, que envidian todo y a todos.

¿Cuántos temas más tendrá Rubén Blades por rescatar? ¿Cuántas joyas habrán quedado en el olvido? Grandes misterios de la salsa.
Portada "Strikes Back" (1987)
A mediados de los 80, la disquera Fania Records venía cuesta abajo y el estilo de música que el público latino consumía había dejado de ser el que predominó en la década dorada de los 70; la salsa dura estaba siendo desplazada descaradamente por el merengue y por un subgénero de la salsa al que muchos cantantes y orquestas sucumbieron: La salsa romántica.

Ahora el mercado de la salsa se había "modernizado" y se movía entorno a la tendencia que dictaba la salsa balada y su variante la salsa erótica, que generaba ganancias exorbitantes.

Por esos días, el gran Héctor Lavoe vivía enfermo, deprimido, frustrado, casi siempre intoxicado y ahogado en deudas. Por un lado tenía a Fania que no quería darle el relevo de su contrato hasta que éste no grabara dos discos que le faltaban para completar el acuerdo inicial; y por el otro, estaba la disquera TH-Rodven moviendo y catapultando a la fama a cantantes como Frankie Ruiz y Eddie Santiago, quienes como solistas incrementaban considerablemente sus ingresos cantando salsa erótica, todo esto frente a las narices de Héctor y haciendo lo mismo que él sabía hacer, cantar.

¿Qué tan difícil podría ser incursionar en el mundo de la salsa balada? Ahí estaba la plata que le faltaba y él lo sabía, pero antes debía sacarse a Jerry Masucci de encima.

En Marzo de 1986, Willie Colón hizo espacio en su apretada agenda y se ofreció a dirigir la sesión de grabación de la que sacarían los dieciséis temas para completar los dos discos, de ocho canciones cada uno, que faltaban y que Fania exigía, entonces Colón, conociendo los antecedentes de su compadre, sugirió hacerlo como en los viejos tiempos: Willie y su orquesta ensayaban y grababan los cortes en el día y en la noche Héctor le pondría la voz.

Así se llevó a cabo la primera sesión de grabación, con un Héctor Lavoe motivado y entusiasmado por completar los discos que le faltaban para poder quedar libre y firmar contrato con otra disquera que le solucionaría sus problemas económicos. Pero muchas veces los adictos suelen pasar fácilmente de la euforia y alegría excesiva a la depresión y el hundimiento absoluto.

Héctor, sumergido nuevamente en la oscuridad profunda de la tristeza y sus problemas de adicción, faltó al día siguiente a la sesión programada; entonces, ante la insistencia de Colón, se presentó un día después para grabar en estado crítico, intoxicado y hablando incoherente. Willie Colón, enojado, decidió cancelar las grabaciones y paralizar el proyecto después de casi un día completo montando el repertorio con su orquesta para intentar grabar por segunda vez la sesión que completaría el paquete de descodéis canciones.

Lamentablemente el proyecto no pudo ser reprogramado porque la salud del cantante empeoró, quedando solo 9 temas grabados de los cuales ocho se publicaron en el disco "Strikes Back" (1987) entre ellos los éxitos "Loco", "Taxi", "Ella Mintió" y "Plato De Segunda Mesa" y 4 temas más que se usaron de relleno ("En El Fiando", "Escarchas", "Como No Voy A Llorar" y "Ponce"); la plena "Las Flores del Campo" y a duras penas le puso la voz guía a los temas "Contrato Barato", "El Guayabero" y "A La Hora de la Verdad" que fueron incluidos en un proyecto póstumo llamado "The Master & The Protege" (1993) que fue completado con la voz de Van Lester, un joven imitador que Ralph Mercado conoció por casualidad.

Portada de "The Master & The Protege" (1993)
A Willie Colón nunca le hizo mucha gracia que Masucci, mostrando más importancia en el dinero que en cualquier vínculo afectivo o de respeto, usara las pistas que él grabó con su orquesta para ayudar a Héctor Lavoe. Desde luego el disco "The Master & The Protege" (1993) está lejos de ser un clásico de la salsa, pero cuando lo lanzaron al mercado, pocos meses después de la muerte de Lavoe, el disco sí que arrasó en ventas.

En 1988, el álbum "Strikes Back" (1987), fue nominado a los premios Grammys en la categoría Mejor Interpretación Latina Tropical, llenando de orgullo al jibarito.

Este material es especial no sólo porque es el último disco completo que nos dejó el cantante, sino porque lleva la ilusión del gran Héctor Lavoe de realizar pronto un proyecto nuevo que le ayudaría a resolver parte de sus problemas.
Portada "Beethoven's V" (1975)
A finales de 1974 e inicios de 1975, el pianista Markolino Dimond, con la ayuda de Larry Harlow y Johnny Pacheco, emprende un nuevo proyecto musical que sería considerado años más tarde como una gema de la salsa.

Esta nueva producción significaba el retorno de Markolino como director de orquesta luego de que fuera expulsado de “Markolino y Su Sabor” (su grupo anterior) por gastarse el salario de sus músicos en drogas.

Portada de "Brujería" (1971)
Así surge, con el respaldo de Fania Records y su subsidiaria Cotique, la obra maestra "Beethoven's V" (1975), cuya vocalización estuvo a cargo del rebelde y extravagante Frankie Dante y posteriormente de Chivirico Dávila quien fue llamado a grabar como cantante invitado.

Dante, además de su voz, aportó la imagen de rebeldía y protesta que el equipo de diseñadores y creativos querían darle a esta producción.
El diseño de "Beethoven's V" se planeó con rapidez porque para 1975 Fania Records y sus filiales, tenían mucha producción de discos por lo que el departamento gráfico de la disquera trabajaba contra el reloj.

La creación de la carátula y contracarátula, desde luego, estuvo a cargo de Ron Levine, quien eligió la portada entre el paquete de fotografías realizadas por Lee Marshall en Nueva York ese mismo año. Levine, para realizar la caracterización de los músicos, se inspiró en el nombre del cuarto tema del disco ("El Quinto de Beethoven"), por eso optó por trajes de la misma época en la que vivió el músico alemán. En la portada se puede ver al sirviente de tez negra, personificado por Markolino Dimond, vistiendo de manera semejante a un cortesano blanco de la época, asumiendo el papel de amo en un intercambio de roles que simboliza rechazo al clasismo y a las jerarquías sociales.

Toma Nº 1
Toma Nº 2
Es importante resaltar que el cantante Frankie Dante, para dicha sesión fotográfica, en lugar de usar los zapatos característicos de la época, calzó tenis de mujer de color blanco, para de alguna manera, satirizar las lujosas zapatillas de seda fina que usaban los hombres en la época colonial.

Toma Nº 3
Según fuentes confiables, la sesión fotográfica fue anecdótica gracias a Jerry Masucci, Johnny Pacheco y el propio Lee Marshall, quienes no pararon de hacer bromas durante la realización, incluso esto se puede notar en la foto elegida por Ron Levine para la portada donde Dante parece contener la carcajada. Sin embargo, no todo fue risas durante la realización de este proyecto. El excéntrico Frankie Dante, quien comparte la carátula y la sociedad con Markolino Dimond, abandona repentinamente la sesión de grabación muy enfadado al enterarse que en realidad el proyecto no era suyo como él creía.

Toma Nº 4
Toma Nº 5
A pesar de que Markolino compuso y arregló casi todos los temas, Dante reclamó el disco para él, entonces al encontrar la negativa de los productores, Frankie Dante tomó sus gafas gigantes, sus sombreros y capas coloridas y abandonó el proyecto al finalizar la primera sesión de grabación. El álbum por supuesto se estancó, hasta que nace la genial idea de invitar al sonero Chivirico Dávila cuyo contrato fue adquirido por Fania Records cuando el sello compró el catálogo de Cotique en 1972, así se juntan Chivirico y Markolino y ¡La ponen en la China!.

Esta producción generó una aceptación y simpatía significativas en el público salsero, tanto que en la actualidad continúa convocando interés en lo musical y ciertos interrogantes por su peculiar carátula.

Contraportada de "Beethoven's V" (1975)


Portada "Noche Caliente" (1982)
Eran principios de los 80 y el sonido de la salsa agonizaba luego del fracaso de Fania Records, que como sabemos, tenía el monopolio de la salsa.

Las grandes orquestas que se caracterizaron en los 70 por su sonido pesado, comenzaban a sonar repetitivas y ya no lograban el mismo impacto en el público.

Mientras esto ocurría, muchos de los grandes músicos de la era empezaron a emigrar hacia el Jazz Latino por necesidad debido a que la salsa perdía fuerza. Es en estas circunstancias que el merengue y la balada comenzaban a apoderarse del mercado latino.

El gran Louie Ramírez, para aprovechar la coyuntura, emprendió un nuevo proyecto musical y lanzó al mercado un álbum llamado "Noche Caliente" (1982) con el que recopiló y regrabó en salsa algunas de las baladas del momento.

Contrario a lo inicialmente pensado, el éxito fue arrollador dentro y fuera de New York generándole a Ramírez gran satisfacción.

Pronto, varias orquestas en Puerto Rico, al ver que el concepto de "Noche Caliente" tuvo gran éxito, comenzaron a copiar la fórmula y grabaron salsa romántica logrando gran aceptación en el mercado y por ende, grandes ganancias económicas.

Para 1985, el boom de la salsa romántica se encontraba en su pico más alto, entonces Frankie Hernández resucita un tema con contenido subliminal llamado "En Un Cuarto de Hotel" que había grabado años antes... Era el momento en que empezaba a asomar la salsa erótica.

Ahora bien, lo erótico en la salsa (al igual que lo romántico) siempre ha existido aunque asociado al bolero. Según algunos historiadores, el primero que trajo lo erótico a la salsa de manera muy explícita fue Luis "Perico" Ortiz, de la mano de Roberto Lugo con el tema "Más Amor". Sin embargo, el boom de la salsa erótica arrancó de manera oficial en todo el mundo con el tema "Tú Me Quemas" del puertorriqueño Eddie Santiago, que había dejado "El Conjunto Chaney" e incursionaba en la salsa como solista.

Rápidamente, esta movida de la salsa fue bien recogida por las emisoras radiales quienes veían en lo romántico y erótico una propuesta fresca y atractiva, hasta que todo se salió de control y las letras se volvieron demasiado explicitas, perdiendo así fuerza en el público femenino al que no le hacía nada de gracia la forma como se le denigraba en algunas de sus letras.

Otra vez el género volvía a tambalear, entonces las grandes orquestas, que hasta el momento se habían resistido a incursionar en la salsa erótica, junto a grupo de solistas que aparecieron en el mercado musical para captar la atención del público femenino, ya no sólo con su voz, sino también con su físico; de alguna manera, estabilizaron el género volviendo a "romantizar" la salsa y lo demás es historia.

Contraportada "Noche Caliente" (1982)

Fuente: Thomás Muriel.

El éxito de "The Big Break" ("La Gran Fuga") del año 1971, se debe en gran parte a la portada y contraportada que, de cierta manera, no necesitó una campaña publicitaria agresiva por parte de Fania Records, ya que el diseño (elaborado por Izzy Sanabria) era por demás escandaloso e intrigante.

En la carátula aparecen varios miembros de la banda de Willie Colón saltando la valla de seguridad de La Penitenciaría Estatal de Río Piedras, también llamada "El Oso Blanco". Mientras que en la contraportada llevaron al extremo la imagen del malo para Willie Colón ya que, supuestamente, era buscado por el FBI por ser un criminal peligroso.

Portada del álbum "The Big Break" (1971)
Contraportada del álbum "The Big Beak" (1971)
Teniendo en cuenta la temática delictiva que desde hacía unos años había caracterizado a los discos de Willie Colón, se iniciaron los trabajos de diseño del siguiente material que sería lanzado al mercado luego del paréntesis que significó el disco "Asalto Navideño" (1971).

Entonces, secuenciando la historia del personaje que interpreta Colón, en la siguiente producción debieron aparecer imágenes del salsero en la prisión, puesto que en el anterior álbum ("La Gran Fuga") se incluyó una foto en la que el personaje por fin es "arrestado" por la policía.

Imagen perteneciente al álbum "The Big Break" (1971)
En 1972, se realizaron las coordinaciones para llevar a cabo una sesión fotográfica especial del trombonista en las instalaciones de una institución carcelaria (presumo que es La Penitenciaría Estatal de Río Piedras, por ser la misma que prestó sus instalaciones para la foto del álbum anterior) para usar luego esas tomas en la ilustración de la que sería su siguiente producción.

Sesión fotográfica de Willie Colón
Sesión fotográfica de Willie Colón


Eventualmente, cambiaron el argumento de la historia y desistieron de usar esas fotos de Willie Colón vestido como recluso, pues al parecer, no resultaba nada rentable detener el curso del personaje con un arresto y el concepto de la fuga ya había sido usado anteriormente. En lo personal pienso que el rumbo de la historia fue cambiada a solicitud del mismo Willie Colón que ahora era coproductor junto a Jerry Masucci.

Por lo tanto, Izzy Sanabria se vio forzado a cambiar el diseño de la portada en la que venía trabajando  y esta vez situar al personaje siendo sujeto de juicio en un tribunal simulado.

Para el diseño de esta carátula, recurrieron a una famosa artista gráfica que para entonces trabajaba en el Departamento de Justicia de Washington llamada Aggie Wheelman, reconocida por interpretar mediante dibujos lo acontecido en los juicios donde no se permiten cámaras fotográficas, ni de vídeo. La artista dibujó a Willie Colón testificando frente a un jurado compuesto por los mismos músicos de su banda quienes se muestran indiferentes, incluso uno de ellos está dormido ante los alegatos del director de la orquesta.

El Juez está personificado por Héctor Lavoe, y Jerry Masucci, quien también aparece en la portada, funge de dactilógrafo.

En la contraportada del álbum aparecen todos los miembros del jurado (el alguacil, el fiscal y el juez) maniatados en algún salón del juzgado.

Portada del álbum "El Juicio" (1972)
Contraportada del álbum "El Juicio" (1972)
Así, con el concepto del "Juicio" se le dio continuidad a la historia donde "El Malo", el personaje de Willie Colón, parece nuevamente salirse con la suya.

Treinta y cuatro años después, la sesión fotográfica que Willie Colón se hizo en la prisión para el que sería su siguiente álbum (el 'eslabón perdido' entre "The Big Break" Y "El Juicio"), aparecen en un disco recopilatorio de Willie llamado "OG: Original Gangster" (2006) donde se incluyen varios de sus grandes éxitos musicales.

Portada de "OG: Original Gangster" (2006)


Corría el año de 1974 y las estrellas de Fania con Yomo Toro y Héctor Lavoe, en pleno apogeo de la salsa, se encontraban de gira en Zaire, África.

Don King, un promotor de boxeo estadounidense, organizó en Kinshasa, región de El Congo, una pelea para que Muhammad Ali recuperara la corona de los pesos pesados contra George Foreman. Paralelo al evento, Hugh Masekela y el productor Stewart Levine programaron una serie de conciertos que luego se convertirían en uno de los eventos musicales más importantes del siglo en África al que los organizadores llamaron: "Zaire 74". En dicha ocasión, tocaron artistas de la talla de James Brown, BB King, Bill Withers, Manu Dibango, Míriam Makeba, Fania All-Stars, entre otros.

Willie Colón por su parte, no logró vacunarse contra la fiebre amarilla (requisito indispensable para viajar) esto debido a su terror a las agujas y la reacción que la vacuna pudiera hacer en él, así que se quedó en New York trabajando en su siguiente proyecto musical.

Para entonces, Fania era la fuerza dominante en la música latina, por ello el departamento de arte de la disquera compuesto por Izzy Sanabria, Ron Levine y Lee Marshall tenía la responsabilidad de traducir a la forma visual el talento musical plasmado en cada álbum producido por el sello. Por esa razón, se le asignó a Ron Levine el diseño de la siguiente producción de Willie Colón al que llamaron "The Good, The Bad, The Ugly".

La temática del nuevo disco de Colón estaba inspirada en la película italiana de vaqueros de 1966 que llevaba el mismo título, y cuya trama narra las pericias de tres pistoleros que se odian entre sí, pero que deben aliarse para encontrar un botín de 200.000 dólares escondidos en un cementerio local durante la Guerra Civil. La película fue dirigida por Sergio Leone y protagonizada por las estrellas del cine Clint Eastwood (el bueno), Lee Van Cleeff (el malo) y Eli Wallach (el feo).

Flyer de la película "The Good, The Bad and The Ugly" (1966)

Días después, al retornar las Estrellas de Fania de su gira exitosa por África, ya con Héctor Lavoe y Yomo Toro en New York; Ron Lavine y Lee Marshall, para intentar hacer algo inspirado en el nombre del disco, viajaron con Willie Colón (quien representaría en la portada al malo), con Héctor Lavoe (quien sería el feo) y Yomo Toro (que personificaría al bueno) a una finca privada ubicada al norte del estado, que servía como establecimiento penitenciario en la que los reclusos realizaban trabajos forzados. En esta granja había un caballo, una mula y un perro que fueron usados para la ambientación del diseño del álbum.

Según Ron Lavine, este fue un rodaje bastante angustioso, sin embargo fue el mejor y el más divertido de hacer. El día que se realizó la sesión fotográfica, Héctor Lavoe, quien se caracterizaba por ser muy bromista y jocoso, sorpresivamente estaba muy callado y pensativo. Por su parte, Yomo Toro peleaba con el calor y bebía mucha agua para mantenerse hidratado, y tampoco dijo mucho durante la sesión de fotos, al parecer estaba muy asustado por la mula que era bastante salvaje y a la cual le tocó montar casi a la fuerza.

Las fotos elegidas para este álbum fueron cuatro muy curiosas:

La carátula: Donde aparecen Yomo Toro y Héctor Lavoe ambos vestidos como charros mexicanos y Willie Colón, quien aparece vestido de negro con el sombrero y ropa de un vaquero americano.

La contraportada: Que es una foto trabajada con un tono vintage, presenta a los tres músicos con sus sombreros en la espalda amarrados al cuello, montados a caballo, escopeta en mano y alzada para dar la sensación de que van a salir a galopar. 

En el interior del álbum aparecen dos fotos más; en una de ellas se muestra a los tres músicos talentosos vestidos como vaqueros y mirando a la cámara. Mientras que la otra fotografía pertenece a la toma auxiliar que se hizo de la contraportada, y que fue rápidamente descartada debido al perro que se cruzó en la toma.
Contracara de  'The Good, The Bad, The Ugly' (1975)
Interior de  'The Good, The Bad, The Ugly' (1975)
Foto auxiliar descartada de "The Good, The Bad, The Ugly" (1975)
En este material se resaltan tres etapas y hechos importantes en la carrera de Willie Colón: El cierre formal de su primera orquesta con Héctor Lavoe como su cantante principal por ocho exitosos años, el inicio formal de su periodo sinfónico y el lanzamiento de su carrera como solista, sin contar que en esta producción aparece el primer tema grabado por Rubén Blades con la orquesta de Willie Colón que lleva el título de "El Cazanguero", escrito por el mismo Blades, quien por esos días era cantante de Ray Barretto, y que por iniciativa e invitación del mismo Willie Colón (que entendió que por lo específico de la temática de la canción hacía más sentido que Rubén la cantara en lugar de Héctor Lavoe) le puso la voz como presagiando lo que varios años después sería una de las duplas más explosivas y recordadas de la salsa.