Rubén Blades Persona del Año 2021


Por: Juana Peña


Ayer miércoles 17 de noviembre, en la previa a la ceremonia central por los Latin Grammy, se realizó el esperado homenaje a Rubén Blades en el que fue reconocido y condecorado como la Persona del Año 2021. La ceremonia, a la cual asistieron varios cantantes que interpretaron los temas más famosos del homenajeado, tuvo lugar en el hotel y casino Mandalay Bay en Las Vegas y fue una noche cargada de sorpresas.

AzúcaLola tuvo acceso en exclusiva a varios momentos de la ceremonia que compartimos con ustedes a continuación:


Christina Aguilera cantó "Camaleón":





Carlos Vives cantó "Decisiones":




Marc Anthony cantó "Patria":




Ángela Aguilar cantó "Ligia Elena":




Diego Torres cantó "El Cantante":




Óscar D’León cantó "Buscando Guayaba":





Farruko, quien cantó "Amor y Control":



 Andrés Calamaro cantó "Paula C":



Vicentico cantó "Tiburón":




Residente, un admirador de Blades de toda la vida, pronunció un discurso y al terminar se acercó y le dio un fuerte abrazo a su ídolo, acá un fragmento de lo dicho:




Joaquín Sabina también estuvo presente e invitó a Rubén Blades a subir al escenario:




El propio Rubén Blades estuvo a cargo de su clásico "Pedro Navaja" al final de la ceremonia:




El evento contó con la participación de más de 40 artistas que también incluyeron Rozalén, María Toledo y Beatriz Luengo, quienes cantaron "El padre Antonio y el monaguillo Andrés"; y Flor de Toloache que cantó "Me recordarás", mientras que Eduardo Cabra, María Becerra, Lasso, Yotuel, Rafa Pabón y Milly Quezada cantaron "Buscando América".

Rubén Blades visiblemente emocionado agradeció a las estrellas de la música que le rindieron tributo versionando sus clásicos de la salsa.


"Canciones Del Solar de los Aburridos"

Por: Juana Peña


“Madame Kalalú” es una figura misteriosa que a decir de algunos sí existió y fue conocida cuando ya se encontraba en la madurez de su edad, a principios del siglo pasado. Es todo. No hay más datos. Por eso, en este hilo, propongo establecer un acercamiento para descubrir algo más del personaje:

Primero, tomaré como referencia que, en el mundo de las brujas, el término “madame” es utilizado como un título que denota cierta jerarquía entre mujeres que se desenvuelven en las artes mágicas y generalmente es adjudicado a mujeres de edad avanzada (o a las consideradas brujas mayores). 
 
 
Madame Marie Laveau

Segundo, me enfocaré en la etimología y origen del nombre. “Kalalú” (Calalú o Callaloo) tiene origen en el vocablo africano de voz bantú kalalú, africanismo que hace referencia a un tipo de hortaliza milenaria de África Occidental transformada en sopa y usada como adimu u ofrenda para Shangó (Changó), el rey Dios de la religión yoruba. El Kalalú fue traído a América por los esclavos hace muchísimos años, por lo que en la actualidad crecen especies pertenecientes al mismo género botánico en varios países del Caribe.

Uno de ellos es Trinidad y Tobago que, por su herencia cultural gastronómica, usa el Kalalú como imagen e identidad trinitaria desde hace más de dos siglos. A través de esta herencia, la comida toma un lugar central y se vuelve la propia representación del país, por lo cual, gracias a su platillo bandera (la sopa en mención), Trinidad es conocida como el “Pueblo del Kalalú”, por lo que no es extraño que se use, de manera informal, el gentilicio “kalalú” para referirse a alguien nativo de Trinidad.

Dicho esto, me permito deducir, además, por las referencias que tengo, que “Madame Kalalú” fue una santera (hija de Changó) y vuduista trinitaria (quizás, con raíces haitianas) que emigró a Puerto Rico a inicios del siglo pasado o, una santera puertorriqueña con ascendencia trinitaria.

El año pasado Gerardo Torres escribió en su blog personal "Memorias de un Setentón" que, según cuentos viejos y poemas de ficción puertorriqueños, Madame Kalalú había participado en la revolución que puso fin a la ocupación francesa de Saint-Domingue, Haiti y contribuyó con la abolición de la esclavitud. Luego continuó su viaje por el Caribe ayudando a la liberación de otros esclavos e iniciando la creación de nuevos países en la región. Finalmente se mudó a Nueva Orleans donde fue capturada y asesinada cruelmente por unos franceses.

Gerardo pone en duda la veracidad de esta información porque no se han encontrado documentos que prueben la existencia de Madame Kalalú, y tampoco hay menciones de ella en textos de historia y tiene razón, de ser cierto, su nombre hubiese trascendido como heroína y no como bruja.

Lo cierto es que la primera canción que hizo mención de “Madame Kalalú”, al menos de la que tengo registro, fue la grabada por Cortijo y Su Combo en 1960 con el título de “Madame Calalú” (con C). Esta fue una composición de Rafael Cepeda, en realidad se trata de una plena narrada en primera persona en la que el protagonista, Maelo, se queja con la madame de los ataques racistas de su vecina y le pide que vaya y la regañe. Cepeda no describe a Kalalú como pitonisa, pero de las líricas se concluye que el personaje, quizás por su sabiduría y edad, tiene cierta autoridad para poner orden.

Veinte años después de la publicación de la grabación de Cortijo, Rubén Blades escribió “Madame Kalalú” (con k), una sátira surgida en el contexto de la salsa neoyorquina en la que usa diversas metáforas para criticar situaciones sociopolíticas de la época, e incluso para burlarse de Jerry Masucci y de la ruina de Fania Records. Por ejemplo, cuando Madame Kalalú le dice a Rubén: "Yo veo un barco que se está hundiendo, y el capitán en el barco no sabe nadar. Todo el mundo en ese barco está corriendo pa' todos la'os, [pero] a ustedes les va a ir muy bien porque ustedes son buenos muchachos". 
 

 
A Rubén se le ha preguntado en varias ocasiones por la historia de este tema, pero ha preferido no hablar al respecto, también se le ha preguntado a Roberto Blades por la mención del término “Kalalú” en el tema “Lágrimas”, pero tampoco ha dicho mucho. Ojalá algún día Rubén se anime a contarnos la historia de esta sátira.

Personalmente, no descarto que incluso antes de Rafael Cepeda, Madame Kalalú haya sido mencionada o evocada en otras canciones (plenas, bombas, guarachas) que muy seguramente recordaremos luego o descubriremos pronto, cuando pongamos a girar nuestros discos.

De momento no consideramos oportuno agregar nada más, ya que nuestro deseo es dejarles el presente hilo tan solo como el abrebocas de una historia que muy seguramente tendrá más capítulos, los cuales están aún pendientes de narrar, de tal suerte que este primer acercamiento al origen del personaje que nos ocupa quede a merced de los lectores como un estímulo para avivarles la curiosidad.



Fuentes y créditos:
- "Jamaican Versions of Callaloo" Callaloo, vol. 30 Higman B.W.

- Cooking Identities in the Expanded Caribbean: Literatures, Food and Music by Maria Cândida Ferreira de Almeida.
- Entrevista a Odilami.
- Crónicas y anécdotas de Alberto Torres Rivera, historiador y plenero.
- Blog Memorias de un Setentón: Madame Kalalú, From Haití to Puerto Rico by Gerardo Torres.
- Human Rights and Radical Universalism: Aimé Césaire's and CLR James's Representations of the Haitian Revolution
- Agradecimiento a Daniel Jiménez por el video en el hilo de Twitter y en esta publicación. 
Disco "Our Latin Feeling" (1980)


Por: Juana Peña

Sabemos que la música caribeña, en especial la salsa, a lo largo de toda su amplia historia ha tocado asuntos cotidianos como la infidelidad, la convivencia de pareja y la normalización de la violencia de género, y con ellos, algunos otros temas considerados en el siglo pasado como tabús, entre ellos, el sexo, el uso y abuso de drogas y la homosexualidad.

A continuación, les contaré la breve historia de algunas canciones de la salsa que abordan el tema de la homosexualidad de manera directa, algunos con respeto y madurez, otros en tono de burla y discriminación.
 

Cambiaron a Jorge

No es exactamente una salsa, puede ser más bien una guaracha. Fue escrita por el compositor, guitarrista y cantante cubano Benito Antonio Fernández Ortiz, más conocido como Ñico Saquito e interpretada por el Trío Servando Díaz de Cuba en los años 50. La canción está basada en la historia del militar neoyorkino George William Jorgensen Jr. el primer hombre sometido a una cirugía de reasignación de sexo en Dinamarca en 1951 que incluyó terapia hormonal. Luego de esto, George cambió su nombre a Christine y se convirtió en una famosa actriz, modelo, cantante y bailarina que hizo activismo por los derechos de las personas transgénero.
 


Avelino Plumón

Es un tema de El Gran Combo de Puerto Rico compuesta por Benjamín Muñoz en los años 60, grabada con la voz de Pellín Rodríguez e incluida en la producción 'Boogaloos Con El Gran Combo' (1967) que toca el tema a manera de narrativa.



Huele a Quemao

Es un tema escrito por Oscar D'León en el que se afronta el tema de manera despectiva, hecho que generó múltiples críticas de la comunidad LGBT. Está incluido en el álbum 'Dos Sets Con Oscar' (1977) y contó con la participación de Leo Pacheco y Alfredo Padilla.



La Tapa Al Pomo

En los años 70, la comunidad LGBT debatía los derechos de igualdad y una de sus principales sedes era en la ciudad de New York, en medio de ese escenario el sello Fania Records lanza al mercado el controversial tema 'La Tapa Al Pomo'. Compuesto por la cubana Anam Munar e interpretado por el matancero Justo Betancourt y su Conjunto Borincuba e incluido en el elepé '¡Presencia!' (1978). Esta es quizás la primera composición del género salsa que se refiere al tema abiertamente e incluso habla igualdad de derechos.
 

 
El Plumero

Es un tema escrito a finales de los 70 por el Flautista, clarinetista, saxofonista y compositor Jesús Caunedo e incluido en su álbum 'Charanga' (1980). La canción aborda la homosexualidad como un asunto real dentro de una familia, tiene un buen mensaje referido al amor familiar y la libertad del personaje. 
 

Las Modas de Hoy

Es una canción que aborda la homosexualidad con mofa. Fue escrita por Raúl Marrero también en los 70 e incluida en su producción 'Quién Dijo Miedo' (1980) bajo la dirección de Isidro Infante, con la colaboración en los coros del Albino Divino Néstor Sánchez.


Cómo Da Vueltas La Vida

Tema escrito por Hansel Martínez, vocalizado por Pichie Pérez y Mannix Martínez (vocalistas de la Sonora Ponceña). El tema está incluido en el elepé 'Hinca La Yegua' (1981) de la orquesta La Terrífica.



El Gran Varón

Tema incluido en el álbum 'Top Secrets' (1989) de Willie Colón. Fue compuesto por el compositor panameño Omar Alfanno inspirado en un compañero del colegio quien viajó a USA para alejarse de todos los que criticaban su opción sexual, al final muere de SIDA igual que el personaje Simón.



 
Mujer Contra Mujer

Es un tema original del grupo español Mecano, regrabada por Los Niches de Colombia e incluida en 'Salsa Por Siempre' (1990). Fue escrita por José María Cano con arreglos de César Monje y vocalizado por Héctor Viveros, el tema LGBT es abordado con respeto a pesar de las duras críticas que recibió.

 

 
Cinco Hijos

Es un tema compuesto por Mario Díaz en los 80, arreglado de Tommy Villariny y cantado por Marvin Santiago, incluido en su elepé 'El Filo Del Pantalón' (1990). La canción aborda el tema LGBT con muy mal gusto al contar que el segundo hijo es un fracaso por ser gay. 
 


 
Él

Fue escrita por el panameño Rubén Blades e incluida en su producción 'Caminando' (1991) en el que se reivindica luego de ser duramente criticado por un fragmento de la canción 'El Nacimiento de Ramiro' en la que dice: 'que no me salga marica, que no me salga ladrón'.

 


Ay, Elena

Es un tema compuesto por Juan J. Hernández e interpretado por Sammy García junto a la orquesta El Sabor De Puerto Rico. La canción narra la historia de un esposo que es infiel con otro hombre. El tema fue incluido en el álbum 'Por Buen Camino' (2007), la producción no tuvo el éxito esperado.


 
El Travesti

La canción fue escrita por Jorge Díaz, arreglada por Roberto Carlos Rodríguez y vocalizada por Roberto Hernández y Los Van Van de Cuba de Juan Formell. La canción fue incluida en el CD 'Arrasando' (2008). El cantante, en sus soneos, hace referencia a algunas canciones de Rubén Blades que valen la pena analizar.



 
Mariana

Es una canción con excelente narrativa que aborda con respeto la homosexualidad en la mujer. Fue escrita aproximadamente en el 2012 por Mauro Torres con arreglos de Pocholo Corrales y fue interpretada por Pascual La Banda de Cali.



Como pueden ver, “El Gran Varón" no fue la única canción que abordó el tema de la homosexualidad de manera abierta en la salsa, hay muchas canciones en las que se hace referencia a la temática LGBT con respeto, en doble sentido y otras en las que se deja a la imaginación del oyente. Yo recopilé estas, si recuerdas otras déjalas en los comentarios.
"Ámame" (1989)


Por: Juana Peña
 
“Ámame” fue escrita por el compositor dominicano Palmer Hernández a principios de 1987. La canción no está inspirada específicamente en una persona, sino en la necesidad que sentimos todos de dar y recibir amor en un momento determinado de nuestras vidas.

La canción fue concebida como merengue para ser grabada y cantada por el mismo Palmer Hernández, quien por esos días tenía un proyecto musical con un grupo de amigos, entre ellos Alex Mancilla y el pianista Carlos Marquena, con los que grabó un demo y aspiraba abrirse paso en el mercado musical.

No obstante, todos en el grupo tenían habilidad en el género balada y balada pop por lo que, para lograr el lanzamiento del tema en pleno boom del merengue, invitaron al proyecto a un músico que tenía experiencia en la materia y que fungiría de director musical.

Sin embargo, dicho proyecto que ya estaba en caminado, extrañamente se estancó, y los integrantes empezaron a renunciar quedando sólo Palmer Hernández. Poco tiempo después, el músico que fue invitado, le comunicó a Palmer que la idea del grupo, con él como cantante, ya no iba, pues había decidido formar por su cuenta otra banda a la que llamó "Grupo Fantasía" y poner en su lugar a otro cantante.

Resultó que este músico, de manera clandestina y usando el demo grabado por Palmer y sus amigos, había firmado un contrato con Ralph Cartagena, el fundador de Combo Records, por esos días una de las compañías disqueras más productivas en el mercado de la salsa que tenía entre sus filas a estrellas como Gilberto Santa Rosa, El Gran Combo y Johnny Ventura.

Así, sale al mercado en mayo de 1987 la primera versión de “Ámame” en ritmo de merengue con arreglos del gran Juan Luis Guerra y grabada con la voz de José Octavio Polanco e incluida en el disco 'Looking Good' (1987) del Grupo Fantasía. 
 
"Looking Good" (1987)

Pero el éxito de la agrupación no duró mucho. El cantante que había reemplazado a Palmer Hernández, por desacuerdos internos, renunció y decidió firmar con otra compañía, entonces el grupo se fue a pique cuando Ralph Cartagena decidió no promocionarlos más.

Tiempo después, Palmer compone 'Ven Devórame Otra Vez' y el éxito del tema atrae la atención de disqueras, productores y cantantes quienes recargaron su agenda con pedidos, entre ellos Gilberto Santa Rosa, quien lo llamó y le pidió una canción, pero por exceso de trabajo, Palmer olvidó agendarlo. Llegado el día de la entrega, se apareció Gilberto y la delantera de El Gran Combo en su casa para reclamar el encargo, entonces Palmer, para no quedar mal con Santa Rosa, le pidió a su amigo, el compositor Mario Díaz, que le muestre algunas de sus composiciones; así llegó a manos de Gilberto el tema “Tengo Una Muñeca” que luego grabó e incluyó en su disco 'Salsa En Movimiento' (1989). 
 
"Salsa En Movimiento" (1989)

Resuelto lo de Santa Rosa, faltaba atender el pedido de El Gran Combo, que, si bien no estaba en la agenda, igual debían presentarle un tema que llenara sus expectativas. Mientras se realizaban las gestiones, Palmer recibió la llamada de Ralph Cartagena quien le dijo: "Palmer, si me autorizas, yo le puedo dar a El Gran Combo la canción ‘Ámame' que tú le diste al Grupo Fantasía para que grabara", entonces Palmer, aun sabiendo que el tema nunca fue cedido sino usurpado, autorizó su utilización. Cartagena preguntó enseguida al compositor qué arreglista sugería para que ajustara el tema de merengue a salsa, Palmer fue contundente en su respuesta: "A Ernesto Sánchez - le dijo - el mismo que arregló Ven Devórame Otra vez".

Meses después, “Ámame”, grabada con la voz de Jerry Rivas, salió al mercado impresa en el disco de El Gran Combo que lleva el mismo, y fue un éxito rotundo que logró posicionarse por 16 semanas seguidas en el primer lugar de las listas Billboard, convirtiéndose en todo un clásico de la salsa romántica que se mantiene en el pico de la popularidad hasta nuestros días.

La historia detrás del tema no es romántica, representa para su compositor la traición y el amargo sabor de la deslealtad, pero a la misma vez la satisfacción del triunfo y la enseñanza: Cuando una bendición es para uno, no importa quien se atreviese, al final siempre te llega, y a Palmer Hernández le llegó esa bendición a través de su tema 'Ámame' que retornó a él convertido en salsa y grabado por quizás la orquesta más famosa del género.


Fuente: Entrevista a Palmer Hernández en exclusiva para Azúca Lola, marzo 2021.


Afuera y Contento - Roberto Roena

 

Por: Daniel Flórez Porras



“La Cárcel es la orgía del encierro como espacio administrador de la muerte.” P.72. En “Cocinando Suave. Ensayos de Salsa en Puerto Rico”, 
César Colón Montijo (compilador).
 Fundación Editorial el Perro y la Rana, 2015.


Dentro del catálogo simbólico de la carrera musical en la salsa a través de sus protagonistas, la penitencia de la prisión por parte de varios de sus cantantes icónicos se ha convertido en la representación del sonero como el guapo, el maloso y el “bravo”. De esta forma, el paso por la cárcel como ritual configura el espacio escenográfico perfecto que, con el paso del tiempo, termina ensalzando a los músicos, a los cuales sus seguidores desde su savia popular identifican la prisión para el artista, como el paso obligado que estos deben cumplir, para ser reconocidos como los santos paganos que integran el martirologio de la devoción perpetua.

Lo anterior resulta ser un aspecto que, aunque no es exclusivo del género, sin embargo, por la gran cantidad de exponentes sobresalientes de la música afrocaribeña, que han tenido que pasar por esta dura prueba de la vida a través de diversas circunstancias, este aspecto pareciera ser parte de un guion montado con antelación, un destino señalado por los dioses, el cual marca con fuego la biografía de estos héroes populares.

En otras palabras, el paso por la cárcel es uno más de los elementos que se suman a su figura mítica, dentro de un conocido guion que inicia desde el origen humilde del artista, su abnegado transitar desde la infancia por varios oficios con los cuales busca sobrevivir y ayudar a su familia, las primera pruebas, audiciones y ensayos en el mundo de la música, la primera oportunidad en una gran orquesta, la pegada firme de un tema y la fama, los desmanes y desafueros, luego la caída en prisión, para posteriormente alcanzar la redención de la libertad, regresar a los escenarios como el ave fénix, y en muchos casos al final de sus días, dar el último canto del cisne debido a sus cuerpos maltrechos y gargantas desgarradas tras tantos excesos.

Dentro de este guion no todos sobreviven, algunos sucumben y otros logran pasar la dura prueba. Tal y como se escucha en el bolero interpretado por Daniel Santos con la Sonora Matancera: “En el juego de la vida / nada te vale la suerte / porque al fin de la partida / gana el albur de la muerte/ - /Cuatro puertas hay abiertas / Al que no tiene dinero / El hospital y la cárcel / La iglesia y el cementerio”. Dentro de esta estela de grandes músicos, en esta oportunidad citaremos el caso de algunos de ellos como ejemplo de caídas y redenciones, tras su paso fugaz o estadías prolongadas en el sistema penitenciario, con especial énfasis en destacados cantantes originarios de la Isla del Encanto, “Puertorro”, quienes como grandes soneros cumplieron un papel descollante dentro del género.

En este contexto uno de los primeros casos que sobresale es el de Chamaco Ramírez. Su nombre de pila fue Ramón Luis Ramírez Toro, nacido en Santurce Puerto Rico el 10 de septiembre de 1941. Desde que inició su carrera musical a los 16 años con la orquesta “La Primerísima” del maestro Tommy Olivencia, se distinguió como uno de los soneros “bravos” dentro del escenario salsero, gracias a su versatilidad interpretativa, dicción particular dentro del montuno y gran improvisador al momento de los soneos.

En sus dos etapas con Tommy Olivencia y su orquesta (1957 – 1971 / 1974 - 1976), dejó un amplio repertorio de canciones emblemáticas, como “Trucutú” y “Planté Bandera”, apenas por mencionar algunas, y otras más estampadas en ocho álbumes. Pero también integró otros proyectos musicales como la Alegre All Stars, la Salsa All Stars, y con el timbalero Francisco Bastar “Kako” y su orquesta; a lo que se sumó un trabajo en solitario al final de su carrera como fue “Chamaco Ramírez ‎– Alive And Kicking”, que contó con los arreglos del legendario pianista cubano Javier Vásquez y la recordada portada ilustrada por Ron Levine, donde se ve un dibujo de Chamaco saliendo de un ataúd, en una clara alusión a las varias ocasiones en que se le dio por fallecido, dentro del medio artístico, debido a sus frecuentes desapariciones.

Y es que lastimosamente su corta carrera artística se vio malograda debido a su vida disoluta, su alma pendenciera y su adicción a las drogas que le ocasionaron problemas legales, y que varias veces lo condujeron a pisar las frías lozas de la prisión. Al final de su vida, tras la legendaria grabación de “Planté Bandera” con la Orquesta de Tommy Olivencia y su citado trabajo en solitario de 1979, alejado de los escenarios e incomunicado de sus colegas músicos, en la madrugada del 27 de marzo de 1983 su cuerpo fue encontrado en el Bronx de Nueva York, herido por dos disparos con arma de fuego que lo indujeron a la muerte mientras era trasladado al hospital. Tenía 41 años.

Otro destacado ejemplo que deslumbra por su brillo luminoso dentro de la estela de grandes cantantes cuyas vidas estuvieron marcadas, además del gran talento y la fama, por el continuo escándalo y la “visita” obligada en prisión, es el de Daniel Santos. Conocido en Colombia como “El Jefe” y bautizado por los cubanos como “El Inquieto Anacobero”, la vida de este afamado cantante boricua es por antonomasia la encarnación de la bohemia, el amor trágico y el paso nocturno contrariado hacia la vigilia de la pena, todo un personaje “shakesperiano” del Caribe.

Nacido el 5 de febrero de 1916 en Puerto Rico y fallecido el 27 de noviembre de 1992 en la Florida, Estados Unidos, su cuerpo aguantó todos los coletazos del mar enfurecido de los excesos, la noche y la farra perpetua. Gracias a una modulación particular de su gran voz aprendida de su maestro el gran compositor boricua Pedro Flores, hizo con la Sonora Matancera su escuela y principal repertorio, el cual trasvasó diversos ritmos dentro del pentagrama del alma latina.

Si bien muchas de sus andanzas están plagadas de rumores e invenciones exageradas propias de la época, que en la mayoría de ocasiones en lugar de ensombrecerlo le daban más brío a su leyenda, basta leer la biografía novelada de Josean Ramos para darse una idea aproximada de la cantidad de instituciones penitenciaras que El Inquieto Anacobero “visitó” en varios de los países de nuestro continente, la mayoría de las veces como puerto final donde encallaron muchas de sus juergas y desafueros etílicos tras el cierre de sus emblemáticas presentaciones.

Y ahora viene el “Sonero Mayor”, el Brujo de Borinquen, el propio Maelo de la Calle Calma, el gran Ismael Rivera. Su hoy mítica figura de la canción afrocaribeña se vio en su momento opacada por su obligada “visita” a la prisión, la cual tuvo lugar entre 1962 y 1966, en el preciso momento en que su carrera se encontraba en la cumbre gracias al exitoso binomio logrado junto con su compadre Rafael Cortijo y su Combo.

Procedente de una gira llevada a cabo por Venezuela y Panamá, Maelo fue detenido en el aeropuerto de Puerto Rico en 1962 por posesión de droga. Gran parte de su condena la cumplió en una institución penitenciaria federal en Lexington, en Kentucky Estados Unidos. Este episodio lastimó profundamente la imagen de embajadores de la cultura boricua que tenía el combo de Cortijo con Ismael Rivera, y provocó la salida de varios de sus integrantes, quienes bajo la conducción de Rafael Ithier formaron toldo aparte y fundaron meses después la orquesta que más adelante se conoció como El Gran Combo de Puerto Rico.

Este episodio de la vida de Ismael Rivera hace parte de su sello indeleble como mártir de la canción. Es sabido que durante su vida llevó a cabo varios intentos por superar su adicción a las drogas, hasta que conoció al cristo negro de portobello en Panamá al cual visitó en varias ocasiones como peregrino devoto, con el fin de cumplir la promesa a su ruego para que lo liberara de la cadena cruel de la adicción.

Con el paso del tiempo, además de su encumbrada leyenda como líder de los soneros de la salsa, su figura se emparenta con el nazareno, que tras su trasegar por el mundo de los mortales llevó a cuestas el peso de la vida y pasó duras dificultades, como la muerte de su compadre Rafael Cortijo quien según el mismo Maelo, con su desaparición física se llevó la clave, en alusión a la pérdida de su alegría y su voz, la misma que lo llevó a la inmortalidad con su canto, convirtiéndose en un santo pagano digno de culto por parte de sus devotos seguidores.

Otro caso digno de análisis es el de Marvin Santiago. Gran sonero boricua nacido en Santurce, Puerto Rico, el 26 de diciembre de 1947, pasó por las grandes orquestas de Rafael Cortijo y Bobby Valentín. Con este último tuvo la oportunidad de grabar siete álbumes, entre ellos los famosos “Va a la cárcel” vol.1 y 2’, (1975) y “Afuera” (1976), trabajos clásicos realizados en el contexto carcelario como homenaje a las personas que transitan por este duro episodio en sus vidas.

Lo paradójico es que, a la vuelta de la esquina, años después el mismo Marvin Santiago, conocido ya como el “Sonero del Pueblo”, sufrió esta misma penalidad en 1980 cuando fue declarado culpable por tráfico de drogas y condenado a diez años de prisión, siendo recluido en la cárcel regional de Bayamón. Por buena conducta salió anticipadamente en 1986, pero durante su reclusión se convirtió en uno de los pocos cantantes que estando bajo condena recluido en prisión, bajo permisos artísticos que le permitían salir, realizó varias producciones musicales, que se sumaron a su rico repertorio como solista. Entre estas la más recordada fue la titulada “Adentro” de 1982.

Su fama y gran afinidad con el sentir popular se mantuvo durante sus años posteriores al periodo cumplido en la cárcel, de la cual salió con su adicción a las drogas superada y una devota fe en dios. Se distinguió entre otros soneros de la salsa, por su particular despliegue en el escenario, sus reconocidas frases de pueblo que le servían de plegarias rumberas, y la interpretación de composiciones alegres y humorísticas, características que no siempre se encuentran en un solo artista, con la gracia y la espontaneidad que le distinguieron. Falleció por varios problemas de salud el 6 de octubre de 2004 en su natal Puerto Rico.

Por último, encontramos a Frankie Ruíz, el “Papá de la salsa”. Este gran artista, quien no necesita mayor presentación, en esta oportunidad se resalta por ser el eslabón perdido entre la denominada “salsa dura” y la “salsa romántica”. Desde sus inicios con la Orquesta La Solución de Roberto Rivera y su posterior escuela o “pasantía salsera” en la Primerísima de Tommy Olivencia, conocida también como “La Escuelita”, comenzó a escribir una página estelar en la historia del género cuando salió a la palestra en 1985 como solista, con su trabajo titulado “solista, pero no solo”, con el cual construyó una carrera musical sobre la cual aún se escriben múltiples reseñas y comentarios.

Para el tema que nos ocupa, al igual que los anteriores artistas citados, Frankie también cumplió el guion del ídolo popular a quien la fama obnubila y las tentaciones apura. Su adicción a las drogas en pleno pináculo de su fama lo llevaron a incurrir en excesos, pero fue un episodio en pleno vuelo comercial en los Estados Unidos, cuando fue señalado de agredir a un auxiliar de vuelo, la acusación que lo enfrentó a un juicio para ser condenado a cuatro años de prisión, en Tallahesse (Florida). Este tiempo lo alternó con permisos para hacer grabaciones fuera de prisión, trabajo comunitario y un proceso de desintoxicación. Sobresale que estando en prisión, junto con los reclusos creó un grupo de salsa llamado “Salsipuedes”.

Finalmente, el paso por la cárcel de estos y otros muchos ídolos populares de la canción del Caribe, se ha convertido en parte de las “cualidades” de la figura que se construye de mártir con el paso del tiempo. El ídolo, el cantante, encarna con su vida y materializa a través de su cuerpo, muchas de las imágenes e historias que describen sus canciones. En otras palabras, el ídolo de la canción hace lo que no puede hacer quien lo sigue y lo escucha. Es la encarnación de lo prohibido, donde sus desafueros y excesos son cobijados por sus seguidores por eso mismo.

Por otra parte, las cárceles han sido sitios de inspiración para decenas de composiciones (Qué tal “Las Tumbas”, de Bobby Capó), así como lugares de afamados performance y conciertos grabados, desde el “Recorded live at sing sing” de Eddie Palmieri, “The Big Break - La Gran Fuga” de Willie Colón y Héctor Lavoe, pasando por los trabajos de Bobby Valentín y de Roberto Roena. La cárcel atrae y repele, confronta las penurias y aviva las esperanzas, y la música de expresión salsera no ha sido ajena para llevar el redoble del tambor y la clave a sus patios y pasillos.


Disco 'El Ritmo Mundial' (1988)

 
Por: Juana Peña
 
Cuando Celia se decidió a grabar con Los Fabulosos Cadillacs, no imaginó que el experimento musical sería un rotundo éxito. Desde hacía algunos años estaba intentando ingresar al siempre difícil mercado argentino, pero al ser este un país poco salsero, la estrategia comercial le había generado varios dolores de cabeza a ella y a su equipo de trabajo. 
 
Desde luego Vicentico y Los Fabulosos Cádillacs tenían claro lo que significaba grabar con una mega estrella como Celia Cruz, pero ella sabía muy poco de la banda de Ska, sin embargo, era consciente que la fusión era una oportunidad extraordinaria para ella, por lo que debía adaptarse, como sea, al estilo de la banda para lograr expandir su música por Argentina y otros países de América del Sur.
 
 

Según el portal Cultura Colectiva, al principio, a Celia, le fue difícil adaptarse al ritmo; empezó cantando rock, luego pasó al blues, hasta que la convencieron de que se dejara llevar y sintiera la música, así fluyó todo más fácil y se lograron las grabaciones con éxito.

Las sesiones de grabación del disco empezaron el 10 de agosto de 1988 y terminaron el 05 de octubre del mismo año. Celia grabó cuatro temas con la banda argentina, pero se descartaron dos, seleccionándose a "Vasos Vacíos" y "Más Sólo Que La Noche Anterior'", ambas canciones escritas por Gabriel Fernández Capello, también conocido como "Vicentico", el líder y vocalista de la banda.
 
 
Ambos temas salieron impresos en "El Ritmo Mundial" (1988), el tercer disco de estudio de la banda argentina. Este material sultó un disco interesante pues, contrario a lo que se piensa, la fusión gustó y obtuvo muy buenos comentarios de la crítica.
 
Esta es una producción de Mario Beuer con el respaldo del sello Sony Music, salió al mercado el 27 de octubre de 1988 y cuenta con la colaboración de La Reina de la Salsa, Doña Celia Cruz y Andrés Calamaro.


Fuente: Portal Cultura Colectiva. Eduardo Merceles Daconte, "Azúcar: La Biografía de Celia Cruz".
40 - Grupo Niche




Por: Sebastián Ujueta

El Grupo Niche del maestro Jairo Varela cumple 40 años y para celebrarlo lanza un álbum que representa una nueva era llena de fuerza y contundencia, pero que a su vez rescata el sonido y la esencia que siempre lo han caracterizado y la han convertido en la orquesta de salsa más grande del país a lo largo de la historia. Este álbum tiene un toque de su sonido característico, ese que a lo largo de los últimos años sus seguidores reclamaban cuando decían frases como: “Es que Niche ya no es el mismo”, “ya no suena como antes”

Y es que ciertamente el Grupo Niche no es el mismo, sería imposible pensar que en 40 años de trayectoria las cosas siguieran de la misma manera a como empezaron. Las orquestas y los músicos tienen cambios y evoluciones a lo largo de su carrera tal y como cualquier persona lo hace en su vida. Y son justo esos cambios y constantes búsquedas lo que hacen definir su sonido, son los responsables de que cuando escuchamos los metales en el inicio de la canción sin saber quién canta, digamos, ese es el Grupo Niche.

Es innegable reconocer que las canciones del Grupo Niche han marcado muchas generaciones, y sus cantantes han sido responsables de tocar los corazones de las personas a través de las letras el maestro Jairo Varela. En ese camino hay nombres muy representativos en la historia de la banda y de gran importancia para sus seguidores, son esos personajes que siempre salen a relucir cuando surge la pregunta ¿Quién ha sido el mejor cantante de niche?

Entonces desfilan uno a uno los grandes e icónicos, Álvaro del castillo, Moncho Santana, Tito Gómez, Javier Vázquez, Willy García, Charlie Cardona, Osvaldo Román, etc, llevando en sus repertorios tanto los éxitos más grandes de la orquesta, como los que no gozan de tanta popularidad, pero que son las joyas de más de un melómano que siempre los hace suyos para sacarlos a relucir en las tertulias de tiendas y bares y en las fiestas con los amigos.

Y es justo ahí que siento que este álbum tiene su mejor carta de presentación. El álbum cuenta con la participación de los tres actuales cantantes del grupo y cada uno le pone su sello de calidad a los números que le corresponden.

Alex Torres es el encargado de cantar los temas: Canciones viejas, Mis panas y Cuarenta Ruedas. Este último una verdadera belleza y mi favorito del álbum, que nos cuenta por medio de la historia de vida de un hombre que llega al cuarto piso, los 40 años de trayectoria del Grupo Niche con sus altas y bajas, dejando claro como lo dice Alex en su soneo, “Ahora es que estoy bien sabroso” que el grupo está en un gran momento.

Por otro lado, Mis Panas, es un hermoso bolero que evoca esos grupos de amigos que todos tenemos y que nos va contando como se desarrolla la vida de cada uno de esos hermanos, que con sus decisiones van forjando su camino y escogen su rumbo para ganarse la vida, una historia bien marcada en la migración de los polizones. Este tema es un bolero guajira y cuenta con la participación del maestro Alfredo de la Fé en el violín.

​Canciones viejas por su parte, hace referencia a esa herencia musical que nos dejan nuestros abuelos y padres y que se trasmite de generación en generación.

Luis Araque, el cantante más joven de la agrupación, dueño de un talento y una proyección increíbles, aptitudes que revalida cada vez que se sube al escenario; como en diciembre pasado cuando fue invitado a cantar por el maestro Gilberto Santa Rosa en el concierto inaugural de la feria de Cali, es el responsable de interpretar temas bastante distintos. Soltero, el segundo sencillo del álbum lanzado en octubre del 2019 es un tema para el bailador nato, que le canta a la alegría y se convierte en una invitación a las fiestas y la gozadera. Un tema para cantar a grito herido con los panas, y buscar pareja de baile cada vez que suene pues está para gozarlo de rumba en rumba.

Por otro lado, Algo que se quede es sin duda la pieza romántica más bonita del álbum, una canción para dedicar de principio a fin, con una melodía y una letra envolventes que llegan al corazón de todo el que la escucha. Curiosamente Luis se declara un amante del soneo y de la salsa dura, y en soltero deja bastante claro que tiene toda la capacidad para hacerlo, pero este tema romántico también le queda a la medida.

Alejandro Iñigo, cubano de nacimiento y recientemente nacionalizado colombiano, el nuevo vocalista de la agrupación y quien por un tiempo fue corista de Yuri Buenaventura, entró al grupo en diciembre pasado tras la salida de Yuri Toro y también pone la vara bastante alta. Alejandro canta "Cosas Bonitas" el que fuera el primer sencillo del álbum lanzado en junio de 2019 y que había sido grabado por Yuri en un primer momento, una bonita canción de amor. 
 
Vivencias, un canto a la vida, llamada así puesto que se encontró ésta palabra en algunas anotaciones que tenía el maestro Jairo Varela, y por último Búscame, un tema que es una declaración de amor de un padre a sus hijos. Un mensaje para la posteridad en el que el maestro José Aguirre plasma la incondicionalidad del amor de los padres y su permanente compañía lo largo de nuestra vida. Búscame además cuenta con la participación de Adriana Chamorro y Diana Serna en los coros que le dan un toque lleno de sentimiento a un tema muy completo.

Por último, Happy Viche es una reunión para celebrar el cumpleaños de los panas. Haciendo alusión al licor artesanal típico del pacífico colombiano, muy tradicional también en Cali, una bebida representativa de fiestas tradicionales como el Petronio Álvarez. Y como es una celebración, en este tema los tres cantantes ponen aquí su voz y su alegría en la interpretación.

Las 9 canciones del álbum son composiciones del maestro José Aguirre, labor que realizó por todo lo alto, aun cuando tenía la dura tarea de componer el primer álbum del Grupo después de la partida del maestro Jairo Varela, quien fue el responsable de todas las letras de la orquesta desde su fundación.

El álbum fue grabado en consola análoga buscando mantener ese sonido robusto que da grabar en cinta, en las ciudades de Cali, Puerto Rico y Miami, mezclado por Ronay Torres y masterizado en la ciudad de Maryland en el mismo estudio donde masterizan The Rolling Stones, Paul McCartney y Beyoncé.

El proceso total del álbum fue de dos años y fue grabado por los músicos actuales del grupo, contando también con la participación de grandes músicos invitados como: Pichi Pérez de la sonora Ponceña en el güiro y las maracas, Jhonny Torres quien fue el bajista del grupo niche en aquel gran álbum Tapando el hueco, Wichi Camacho en los coros, Hugo Candelario, quien interpreta la marimba en Happy-Viche, en la misma canción participa Epifanio Bazán con el bombo, guazá y cununos. Adriana Chamorro y Diana Serna en los coros del tema Búscame y Juan José Aguirre hijo del maestro José Aguirre quien es el encargado de los arreglos de cuerda en el tema mis panas.

Este álbum está para disfrutarlo de principio a fin, para escucharlo, sentirlo y también bailarlo porque tiene todos los matices en uno solo, no por nada acaba de ganar el Latin Grammy como el mejor álbum de salsa, tarea que no fue nada fácil pues competía con los álbumes 40 años de Power de Luisito Ayala y la Puerto Rican Power, Memorias de Navidad de Víctor Manuelle, Un Gallo Para La Historia del recientemente fallecido Tito Rojas “El gallo”, y además acaba de ser nominado a los premios Grammy anglo en la categoría mejor álbum latino tropical.


Fuentes: Entrevista al maestro José Aguirre, programa Planeta Salsa por Oscar Jaime Cardozo / 29 mayo de 2020.
Disco "Los Salseros De Acero"

 
Por: Daniel Flórez Porras

No todas las veces al activar la reproducción de una playlist en streaming, o al hacer girar el disco de una tornamesa para que la aguja se deje atraer y pinche los surcos del vinilo, ni cuando se obtura la tecla “play” de una vieja casetera para que esta haga rodar la cinta, ni tampoco en los momentos de abrir y cerrar la bandeja en la que el iridiscente CD busca el misterioso rayo de luz que irradia a través de las bocinas las frecuencias sonoras, se es plenamente consciente de los dictados de la industria musical y su relación con los avatares políticos y las confrontaciones ideológicas.

Sin embargo, en muchos momentos de la historia musical el espectro de la política ha empañado el escenario de los artistas, convirtiendo la creación artística sonora en la mayoría de los casos, a través de las composiciones líricas y el tipo de arreglos, en una declaración de principios y un llamado perentorio a los músicos a tomar una posición frente al acontecer social que les rodea, los nutre, pero también por momentos dificulta su trasegar creativo ante sus pares y su público.

En este sentido, la reflexión de la salsa, política y descontrol tiene que ver sobre cómo el trasfondo político se introduce por los intersticios de la escena musical causando estragos. Cuando la política irrumpe y se impone por encima de la apreciación musical, para el caso de la salsa rescatamos, entre muchos más, algunos de los casos más emblemáticos.

Jam Sesión Live Fania 1979 en Cuba. Primera presentación de la Fania All Stars (FAS) en Cuba, en el contexto del festival Havana Jam 79, que se desarrolló entre el 02 y 04 de marzo en el teatro Karl Marx de la Habana, al cual se convocaron artistas rutilantes de EEUU, de la talla de Billy Joel, el Trio Of Doom (integrado por Jaco Pastorius, John MacLaughlin y Tony Williams), la CBS Jazz All Stars, Dexter Gordon, Stan Getz, y el grupo de jazz – rock fusión Weather Report, entre otros.

Por parte de Cuba estuvieron Frank Emilio al piano, Guillermo Barreto en las pailas, Tata Güines en las tumbadoras, Chuco Valdés con el grupo Irakere, Pacho Alonso, Orquesta de Santiago de Cuba, Los Papines, Orquesta Aragón, Pablo Milanés, entre otros. Este evento pretendió llevar cabo un acercamiento cultural entre los gobiernos de las dos naciones, por un lado, la isla de Cuba liderada por Fidel Castro y en la contraparte, EEUU bajo el gobierno de Jimmy Carter.

Sin embargo, dicho evento a pesar de contar con tan magistrales músicos no recibió la suficiente publicidad, y a última hora el establecimiento oficial cubano le dio un tratamiento de bajo perfil. Para la FAS representó un hito en su historia, al permitirle medirse ante el público de la isla (donde el son junto con la mayoría de los ritmos y composiciones que hacían parte del repertorio de la orquesta fueron creados), que tuvo su reacción particular frente a las ejecuciones musicales que presentó aquella noche la orquesta neoyorquina.

Desafortunadamente sobre este festival por lo ya anotado, no existe un registro audiovisual íntegro, que permita verificar la experiencia musical que tuvo lugar durante esas tres noches memorables. Existen dos LP de Havana Jam, que compilan algunas de las piezas musicales ejecutadas en vivo, y un documental muy anunciado que está preparando el periodista Ernesto Juan Castellanos que recoge los testimonios de varios de los sobrevivientes de aquellas jornadas.

Para el caso de FAS la publicación de su famoso LP no solamente alimentó su discografía, sino que además imprimió una huella profunda de lo que significa la tensa relación entre la música y la política. Se cuenta que la recepción por parte del público cubano la noche del sábado 03 de marzo que se presentó FAS no fue favorablemente unánime, y que, por el contrario, se presentaron ciertas resistencias al observar tan particular tratamiento del patrón rítmico del son por parte de los músicos latinos en tarima radicados en EE.UU. Y, además, por cuestiones políticas, varios integrantes de la orquesta no hicieron parte de la delegación, entre ellos las ausencias más destacadas fueron las de Celia Cruz y de Cheo Feliciano.

Pero si de tensiones entre la música y la política se trata, quizá una de las más célebres le ocurrió a La Orquesta Típica 73. Cuando agrupación neoyorquina visitó Cuba un año antes del ya citado Havana Jam 79, sus integrantes tuvieron la oportunidad de dialogar y ejecutar sus instrumentos con músicos cubanos que les transmitieron su conocimiento. Por parte de la orquesta visitante, integrada por músicos latinos de Puerto Rico, República Dominicana y Cuba, pero residenciados en Nueva York, estuvieron: su director y pianista Sonny Bravo, el bongosero Johnny Rodríguez, el timbalero Nicky Marrero, el tumbador Rubén Cachete Maldonado, las trompetas de René López y Lionel Sánchez, los saxos de Mario Rivera y Dick Meza, Dave Pérez en el bajo, Alfredo de la Fe en el violín y la voz revelación en su momento del dominicano José Alberto “El Canario”.

Por su parte, la pléyade de músicos cubanos que hicieron parte de este experimento (que para los integrantes de La Típica 73, además de ser sus ídolos, eran los referentes de la tradición del son, aun después de la revolución política cubana de 1959), fueron: el célebre José Luis “Changuito” Quintana, a quien se le debe un nuevo ritmo y golpe en las percusiones que dio origen al songo; Guillermo Barreto en los timbales, el tumbador Tata Güines, Richard Egües en la flauta, Félix Chapotín en la trompeta, el tresero Niño Rivera, el trombón de Juan Pablo Torres y Eddie Pérez en la percusión.

En definitiva, una constelación magistral de músicos representantes del planeta sonoro del caribe, que a pesar de compartir una misma cultura y estar enlazados por el lenguaje universal de la música, sin embargo, estaban separados, no solamente por la insularidad geográfica, sino, además, por las divisiones ideológicas entre el capitalismo y el comunismo que mantenían el pulso de la geopolítica mundial en plena época de la guerra fría.

El resultado fue el connotado disco “Intercambio Cultural”, que salió publicado en 1979. Un álbum que con el paso del tiempo ha resultado mítico, si se piensa que fue grabado en la Habana por parte de una orquesta de EEUU, en medio del bloqueo económico y las tensiones políticas. Basta recordar que el pago por dicha grabación en la isla, al no permitirse el uso de dinero de procedencia norteamericana, fue la donación por parte de Jerry Massucci, dueño de Fania Records junto con Johnny Pacheco, de una consola de grabación de 16 canales, con el fin de modernizar los estudios de Cuba que adolecían hasta el momento de dicha tecnología de sonido.

Sin embargo, a pesar de la enriquecedora experiencia de todos estos músicos y del resultado encomiable que se puede apreciar al escuchar los siete temas de este histórico álbum; a su regreso a Nueva York La Orquesta Típica 73 fue objeto de hostigamientos, les fueron cerradas las puertas de los clubes nocturnos donde se presentaban, e incluso recibieron amenazas si se presentaban en concierto por parte de los sectores radicales anticastristas en EEUU. De esta forma, sin lugares donde tocar, la orquesta que dirigía Sonny Bravo terminó por disolverse.

Tal y como se lee en las notas discográficas escritas por Benjamín Lapidus, en la reedición de 2006 de este álbum en formato CD, por parte de Emusica Records (para entonces la firma dueña del catálogo de la antigua Fania), Sonny Bravo expresó en 2005: “Ir a Cuba me costó la orquesta, pero si tuviera que hacerlo otra vez, lo haría exactamente de la misma manera”.

Otros sucesos de la salsa, la política y su descontrol se destacan, más allá de las repercusiones, por la calidad y representatividad de sus protagonistas. Inolvidable fue la primera y única visita a Cuba por parte de Óscar de León en 1983. En esa oportunidad se presentó en el Anfiteatro de Varadero Cuba, luego en la Habana, en el Auditorio de la Ciudad Deportiva, en el Teatro Karl Marx y en el Rodeo del Parque Lenin. Conciertos antológicos, gracias a los cuales la mayoría de los cubanos asistentes reconocieron los dotes extraordinarios de la fiera salsera, hasta el punto de alcanzar a ser comparado con el Bárbaro del Ritmo, Benny Moré.

Como resultado de la operación, el cantante venezolano a su regreso de la isla fue objeto de señalamientos, con gran hostilidad por parte de un sector radical de Miami, así como de algunos representantes del mundo salsero, entre ellos Celia Cruz que respondió con un pasajero distanciamiento en su relación profesional con el compositor de “Llorarás”. Ante estos hechos que solamente el paso del tiempo curó, la decisión del “sonero del mundo” fue la de nunca más regresar a la patria de Martí.

Para terminar, entre otros muchos ejemplos se destaca la posición inveterada del sonero boricua Andy Montañez, quien, desde sus primeros acercamientos con músicos cubanos en la isla, como lo fueron sus presentaciones en tarima con Adalberto Álvarez y su son en los años 80, hasta su más reciente visita a Cuba el año pasado donde fue objeto de reconocimientos y homenajes, el “Niño de Trastalleres” nunca ha ocultado su devoción por el pueblo cubano y su música.

Esto por supuesto le ha valido críticas por doquier, y al igual que con Óscar de León en su momento, ha sido objeto de señalamientos por una parte de la escena musical salsera. Recordados son los desplantes que recibió en varias ocasiones y en plena tarima, por parte sí, otra vez, de Celia Cruz.

Finalmente, la isla de Cuba como una de las alas principales de la creación de ritmos del Caribe (junto con Puerto Rico y la suma de los aportes de todas las otras naciones que integran el patrimonio musical afroantillano), debe ser valorada y reconocida más allá de su historia política, sin desconocer el gran perjuicio social y cultural del que ha sido objeto debido al bloqueo económico aplicado desde 1961, y lo que para la música significó una fractura gracias a los decenios de aislamiento, donde el intercambio cultural natural que se venía dando durante siglos en toda la cuenca del Caribe con Cuba fue interrumpido abruptamente

Lamentablemente aún hoy en día, cuando se habla de esta nación sigue primando el perverso factor ideológico por encima del aporte creativo musical de origen cubano como legado patrimonial de toda la humanidad. En todo caso, la próxima vez que vayamos a reproducir una pieza musical, la cual fue creada para el goce y el deleite, no olvidemos que en muchas ocasiones la política con su censura y maniqueísmo sigue empeñada en apropiarse del legado sonoro, cuando este debe ser un derecho universal para todos los pueblos del mundo. 
 
 

The Village Gate


Por: Juana Peña

 

En 1985, El Gran Combo fue contratado para tocar en The Village Gate, un viejo club nocturno ubicado en un sótano entre las calles Thompson y Bleecker en Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York. Este lugar era considerado un templo de la música por la calidad de las bandas de rock, jazz y música latina que habían pisado su escenario, por lo tanto, ciertamente era un verdadero privilegio tocar ahí. 

 

The Village Gate
 

The Village Gate tenía un día a la semana, específicamente los lunes por la noche, en los que se realizaban las famosas sesiones de Salsa Meets Jazz. 


Flyer de Salsa Meets Jazz

En dichas funciones las orquestas reconocidas del ámbito salsero ofrecían conciertos memorables. En cierta ocasión, mientras la banda de Rafael Ithier se encontraba actuando, Héctor Lavoe, quien también estaba programado para actuar esa noche, se coló entre el público para ver el show y poco a poco se fue acercando a la tarima. Cuando logró estar delante de la orquesta, llamó la atención de Charlie Aponte haciéndole señas para que este se acercara, cuando Charlie se inclinó, Héctor le pidió permiso para subir a cantar con ellos, el vocalista de EGC desde luego le dijo que sí y Héctor se montó rápidamente en el escenario, saludó al director. a los músicos de la orquesta y se unió a la delantera siguiendo la coreografía.

 


Esa noche fue mágica porque sin tener nada preparado dos leyendas de la salsa (El Jibarito y el El Gran Combo), se juntaron para cantar, según un amigo coleccionista, varias canciones entre ellas: Juan Cabeza Dura, Amor Brutal, El Caballo Pelotero, Teléfono, Timbalero y El Carbonerito.

El legendario The Village Gate ya no existe, cerró sus puertas en febrero de 1994, en su lugar hoy opera una sucursal de la Farmacia CVS. El Club ya no está, pero nos quedan las historias y videos como los de este hilo, que cual máquinas del tiempo, nos remontan a esas épocas maravillosas.