En 1962 Don Ismael Rivera fue arrestado por posesión de heroína en el Aeropuerto Internacional de Isla Verde (Hoy Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín) cuando él junto con El Combo de Cortijo viajaban de regreso a Puerto Rico, proveniente de Venezuela donde fueron premiados en los carnavales de ese país, cuando son detenidos para decomisarles la droga que habían comprado cuando hicieron escala en Panamá. Este hecho encierra un gran misterio en torno al arresto que merece un hilo aparte por lo mucho que hay que contar.

El 21 de noviembre de 1962, después de seis meses de libertad bajo fianza, Don Ismael Rivera fue sentenciado a cinco años de cárcel por posesión y tráfico de drogas, cargos absurdos debido a que Maelo ganaba US$ 2 mil por presentación y en esa época, la orquesta de Cortijo era la más famosa en Puerto Rico, tocaban hasta cinco veces en una sola noche, y cuando los solicitaban en el extranjero cobraban realmente lo que querían; por lo tanto, Don Ismael Rivera no necesitaba traficar drogas para obtener dinero.

Maelo pagó cárcel en gran parte por discriminación racial, que a inicios de los 60 era brutal, pero que los gringos disfrazaron como medidas correctivas sin excepciones aplicando sentencia ejemplar para decirle al mundo que estaban comprometidos en erradicar el tráfico de drogas.

Eso sin contar que Maelo quería tanto a Cortijo que se echó la culpa de todas las sustancias prohibidas encontradas, asunto del que nadie habla y que prueba la lealtad y cariño que sentía Ismael Rivera por su compadre, situación que llevó a Cortijo a cumplir sólo casa por cárcel.

La penitencia fue de cinco años de los cuales Maelo cumplió 3 años, 7 meses y 18 días en dos cárceles: La antigua Penitenciaría Estatal de Río Piedras, en San Juan, llamada también "El Oso Blanco" por su enorme estructura (la peor de las prisiones en Puerto Rico) y la U.S. Narcotics Prison Farm, llamada también la Granja Penitenciaria de Narcóticos ubicada en Lexington, Kentucky, en los Estados Unidos, institución que era usada para tratar a los drogadictos pues además de prisión también era considerada un hospital de desintoxicación.

Por años se ha dicho que Don Ismael Rivera cumplió parte de su sentencia en Manhattan Detention Complex más conocida como "Las Tumbas", una tenebrosa cárcel sótano, de varios pisos bajo tierra y de iluminación artificial ubicada en New York, lo cual considero prudente desmentir.

Cuando el compositor boricua Bobby Capó compuso "Las Tumbas" El Sonero Mayor se encontraba recluido en "El Oso Blanco" y la depresión le había llegado al máximo. Maelo había perdido alrededor de 18 kilos en los primeros tres meses, estaba incomunicado y su temperamento le había provocado serios problemas con otros reclusos que se burlaban de él por cómo había terminado la estrella de Cortijo y Su Combo. En esas circunstancias, Bobby Capó sintió como propio el encierro de Ismael Rivera y le compuso "Las Tumbas" en referencia artística al comparar la cárcel con una tumba y porque dicha penitenciaria, a inicio de los 60, tenía una sección de calabozos de máxima seguridad que muchos describían como huecos insalubres donde eran enviados los presos revoltosos a cumplir castigo por mala conducta.

Ahora bien, no descarto que el compositor también haya tomado como referencia la cárcel neoyorkina para escribir la canción, tal vez por la fama espeluznante que tenía dicha prisión en los 60, lo cierto es que Maelo nunca estuvo preso en las Tumbas, estuvo en una cárcel peor.

En el verano de 1966, El Sonero Mayor fue liberado después de tres apelaciones. Nueve años después Ismael Rivera graba el tema que Bobby Capó le escribió y lo incluyó en "Soy Feliz" (1975) sin imaginar que se convertiría en un himno para aquel que está privado de su libertad.




En 1962, cuando se quiebra El Combo de Cortijo debido al arresto por posesión de drogas del director Rafael Cortijo e Ismael Rivera (el vocalista principal), la agrupación quedó completamente a la deriva.

Poco tiempo antes de los arrestos, el Combo había tenido momentos tensos con algunos integrantes que ya empezaban a hacer uso excesivo de sustancias controladas, lo que había causado sendas molestias entre los músicos. Aunque la amistad y la gran camaradería hacían difícil la idea de la separación, algunas situaciones se habían salido de control.

Entre el público se corría el rumor de El Combo de Cortijo usaban drogas, lo cual no era del agrado de varios de los integrantes, pues dañaba su reputación, entre ellos estaba Rafael Ithier, quien siempre se ha caracterizado por oponerse al uso de drogas dentro de su orquesta, él fue el primero que dejó notar su enojo con el arresto de Maelo y Cortijo, esa fue la gota que colmó el vaso.

Ya de regreso a Puerto Rico, Rafael Ithier convocó una reunión urgente en la casa de Raquel Vásquez, la madre de Roberto Roena. Los puntos expuestos fueron precisos y sin rodeos: Ithier quería reorganizar al Combo porque en ese momento la situación legal del director y el vocalista era incierta, según el gran escándalo mediático que se había formado, la agrupación, probablemente, se quedaría paralizada por un buen tiempo, ellos sin trabajo, con sus familias a cuestas y con rentas por pagar.

Desde luego, los más afines y cercanos a Cortijo pusieron el grito en el cielo y abandonaron la reunión, entre ellos Sammy Ayala, Roberto Roena y Mario Cora. Quedándose con Ithier, Eddie Pérez, Kito Vélez, Martin Quiñones, Héctor Santos y Miguel Cruz, ese fue el inicio del fin de Cortijo y Su Combo.

Existen varias opiniones muy respetadas que concluyen que incluso el nombre de la nueva orquesta “El Gran Combo” es una clara referencia al Combo que había formado Cortijo, fue la etiqueta para que la agrupación, ahora con nuevo líder, continuara siendo identificada en los bailes, en los programas de TV y en la radio donde se presentaban. Incluso la historia cuenta que El Gran Combo continuó con los contratos que previamente Cortijo había firmado, lo que les sirvió como gran ventana para promocionar el naciente proyecto musical.

Por supuesto, El Combo de Cortijo tenía miles de fanáticos y existían músicos, compositores y personajes de la época que criticaron fuertemente la creación de un nuevo grupo “aprovechando” la desgracia de Rafael Cortijo e Ismael Rivera, entre ellos estuvo el gran Catalino ‘Tite’ Curet Alonso quien era amigo personal de Cortijo y quien consideró la creación de “El Gran Combo” como una traición.

Por esa época, ‘Tite’ Curet escribía en una revista de farándula en Puerto Rico y en un diario de mayor circulación (hoy ambos descontinuados), así que haciendo uso del poder que le daba el foro mediático, el compositor desató su ira en varios artículos que muy seguramente Rafael Ithier leyó. Entre algunos de sus argumentos, el compositor minimizaba a la agrupación y los subestimaba asegurando que el nuevo grupo no duraría más de seis meses.

Indudablemente, la historia desmintió a Don ‘Tite’ Curet: a eso se sumó que el compositor recibió por encargo la solicitud para escribir una serie de canciones y asesorar otras en clara ‘tiradera’ a El Gran Combo. Las dos primeras canciones escritas por ‘Tite’ fueron a petición de Roberto Roena, así nacen los temas “Tú Loco, Loco Y Yo Tranquilo” incluida en el disco “Roberto Roena Y Su Apollo Sound” (1969) con arreglos de Elías Lopés (ex trompetista del naciente Gran Combo que dejó la agrupación y se fue con Roena) y “Te Lo Voy a Jurar” que pertenece al álbum “Roberto Roena Y Su Apollo Sound 2” (1970), ambas en la voz de Piro Mantilla.

Varios años después, cuando Johnny “El Bravo” López convocó a “El Combo del Ayer” (que amerita un hilo aparte), Tite escribió para ellos “El Verdadero Aniversario”, otra tiradera para El Gran Combo y asesoró a los compositores en otras dos tiraderas para la agrupación de Ithier: “Siempre Estuvimos Aquí”, “Aquí Estamos Todos Otra Vez” (composición de Kito Vélez, primera trompeta original de El Combo).


Cabe señalar que entre el compositor y el pianista, al menos que recuerde, no existió intercambio de palabras en los medios, ambos siempre se evitaron, pero es muy claro que Rafael Ithier nunca le perdonó al compositor los comentarios y las tiraderas que escribió para su orquesta. Esta es, amigos, una de las tantas poderosas razones por la que "El Gran Combo" nunca grabó ningún tema del gran Catalino ‘Tite’ Curet Alonso, aunque el compositor, en realidad, sí haya escrito temas pensando en ellos.

Hace muchos años en Colombia existó una normativa que obligaba a los artistas extranjeros, que ofrecían conciertos en el país, a realizar una presentación gratuita en teatros al aire libre o en prisiones. Junto con ese estatuto existió otra ley que exigía que en toda presentación de grupo extranjero se cante, obligatoriamente, un tema colombiano.
En agosto de 1980, y después de varios intentos fallidos, la Fania All Stars visitó por primera vez Colombia. Para esta gira se programaron conciertos en Bogotá, Cali y Barranquilla. Ahora bien, FAS, rigiéndose a la ley antes mencionada, el 11 de agosto de 1980, a las dos de la tarde, ofreció un concierto gratuito, muy emotivo y lleno de improvisaciones ante cerca de mil reclusos de la Cárcel Modelo de Bogotá.
Antes de las Estrellas de Fania, Eddie Palmieri, también se rigió a la normativa y ofreció un concierto gratuito en la Cárcel Distrital de Bogotá en el año 1978.
Respecto a la Ley, el Decreto 966 expedido por el Alcalde Hernando Duran Dussan, que obligaba a los artistas extranjeros a presentarse de forma gratuita por una sola vez fue derogado por el Contencioso Administrativo de Cundinamarca en 1991, posterior a la promulgación de la Constitución. Según cuenta Eduardo Corredor, presentador de la Media Torta por muchos años, indica que la razón de los empresarios al demandar que la ley quedara sin efecto, fue el artículo de la misma Constitución que expresa que nadie debe trabajar de forma gratuita en el país.


Rubén, panameño con raíces cubanas y Paula, estadounidense de origen irlandés, se conocieron en New York a inicios de 1975 cuando él tenía 27 años y ella 30.
Rubén había llegado a los Estados Unidos años antes buscando oportunidades de desarrollo, sin embargo, por infortunios de la vida, ahora se encontraba ilegalmente en el país. A pesar de ello, tenía un trabajo como mensajero en una disquera famosa y podía alternarlo haciendo lo que más le gustaba: componer y cantar.
Cuando Rubén y Paula se conocieron él estaba quebrado. Por su condición migratoria recibía una paga muy por debajo del promedio y para obtener dinero vendía canciones que él mismo componía y prestaba su voz como corista. A pesar de su mala situación económica esto no parecía molestarlo, pues no le interesaban mucho las cosas materiales.
Paula, por su parte, tenía un trabajo estable y con buena paga en una tienda local, así que luego de unos meses de relación, decidieron que sería buena idea vivir juntos y ayudarse mutuamente.
 Ellos mantenían una buena relación. Siempre se preocupaban el uno por el otro y resolvían los problemas cuando estos se presentaban. Rubén era extremadamente divertido y le gustaba hacerla reír. Le escribía canciones todo el tiempo sobre gente del vecindario o personajes que él inventaba, y cuando Paula llegaba del trabajo se las cantaba con su guitarra. La mayoría del tiempo iban juntos a todos lados, se apoyaban mutuamente y se amaban. Las cosas por esos días eran más fáciles.
Rubén era muy inteligente y soñador, siempre decía que llegaría a ser un cantante famoso y que después iría a Hollywood para actuar en películas. Un buen día Rubén fue invitado a audicionar para ser vocalista de la orquesta de un conguero muy famoso por su forma dura de ejecutar las congas, a partir de ese instante su situación económica empezó a mejorar y daría un gran salto a la fama.
“Me encantaba Héctor Lavoe y la broma más grande entre Rubén y yo era que Héctor fue mi cantante favorito (lo sigue siendo). Cada vez que Héctor se presentaba me aseguraba de ir a escucharlo. En una oportunidad, durante un concierto de Fania All Stars en el Madison Square Graden de Nueva York, Rubén vino hasta donde yo estaba sentada en medio de la audiencia y me llevo tras bastidores –lo que yo odiaba- Sin pronunciar palabra me condujo hasta donde Héctor estaba, recostado sobre una de las puertas. Al llegar justo al frente de Héctor me pregunto: ‘quien es tu cantante favorito?’ y le conteste ‘ Héctor Lavoe’. Héctor se sonrió sin saber exactamente lo que ocurría y fue cuando Rubén dijo: ‘ Héctor, sabes quien es ella? Es mi novia Paula’. Héctor entonces rió a carcajadas. Al principio me molesto un poco pero después entendí que se trato de un gesto muy generoso de Rubén. El y Héctor eran, para ese entonces, rivales musicales”.- Paula Campell, entrevista a “Maestra Vida”, año 1998.
Lo que debía ser favorable para la pareja, empezó a complicar las cosas. Rubén pasaba mucho tiempo fuera de la casa trabajando, concentrado en su carrera como cantante y la relación empezó a enfriarse, pronto las discusiones se hicieron más frecuentes y los intentos de separación más dolorosos. Una noche, cuando la pareja se encontraba distanciada, Rubén le escribió a Paula una canción que grabó luego sin que ella supiera, su intención era sorprenderla cuando el tema se hiciera famoso y vaya que lo logró.
Paula sentía que con la canción Rubén hacía públicos sus problemas de pareja, lo cual terminó por complicar las cosas, fue muy difícil para ella. A pesar de eso, viajaban juntos casi siempre y Paula seguía comprometida con el trabajo de su novio e intentaba ayudarlo en lo que pudiera.
Rubén siempre se sintió a gusto con su imagen pública, pero Paula era muy reservada y tímida. Ella sentía que las personas la miraban cuando estaba con él y hacían comentarios desagradables a sus espaldas. La fama de Rubén la estaba ahogando y ella no sabía cómo manejarlo.



A finales de los setenta, las cosas empezaron a salirse de control. El desgaste de la relación, los problemas migratorios de Rubén y los conflictos que éste tenía con la disquera para la que grababa, fueron haciendo mella en él que estaba física y emocionalmente exhausto, lo que repercutía en su vida con Paula. A pesar de ello, seguían apostando por su relación e intentando resolver juntos los inconvenientes.
Para 1982, la juventud, inexperiencia y falta de enfoque ante las tentadoras oportunidades no exentas de faldas, que como artista, se le presentaban a Rubén, sumados a la poca tolerancia y manejo de la situación de Paula, terminaron por acabar su relación de casi siete años.
“Con el silencio se marchó sin contestar 
Y comprendí aquella noche 
Que ya nunca jamás 
Olvidaría su querer
Paula C
La madrugada me envolvió 
En su oscuridad 
Y aunque parezca raro 
Me hizo ver 
Con más claridad 
Lo que es amar 
A una mujer
Oye que triste quedé, cuando se fue Paula C” 
“Fue mi primera experiencia adulta, amorosa, que vivimos juntos en Nueva York durante mucho tiempo”, “Paula me ayudó muchísimo a desarrollarme como persona y también tuvo una buena influencia en términos espirituales sobre mí”.- Rubén Blades, entrevista a “Soitu”, año 2008.
“La gente lo amaba… Rubén siempre ha sido una persona interesante, muy inteligente, un soñador y muy prolífico como escritor” .- Paula Campell, Revista “MarcaPasos”, 1998.

La portada o también conocida como carátula del disco es la parte delantera del envoltorio que funciona como protector del material que contiene la música grabada. Suelen mostrar ilustraciones o fotografías, que a menudo se incluyen dentro en una especie de álbum junto a las letras de las canciones y mensajes de los artistas, que se constituyen en una importante herramienta de mercadotecnia y en objetos apreciados por los compradores y coleccionistas.
Hoy en día, al pensar en una ilustración de inmediato se nos viene a la mente la potente plataforma del diseño publicitario y el uso del Photoshop. Sin embargo, no siempre fue así. El diseño computarizado se empezó a utilizar en los años 90, antes de eso realizar una carátula era todo un trabajo artístico, requería montar un escenario con iluminación, emplear maquillista, decoración de ambiente, escenografía o buscar un paisaje o locación para realizar una buena foto. El proceso de elaboración era largo, la creatividad por parte de los diseñadores era fundamental a la hora de elaborar la carátula; sin embargo, ante la avalancha de producciones las ideas se agotaban, era necesario y preciso idear alguna estrategia de marketing que sirviera para impulsar la venta del disco.
Si echamos un vistazo a la colección de discos antiguos de nuestros padres o abuelos con seguridad encontraremos un montón de cosas curiosas y hasta cursis. Esto debido a que en el pasado los álbumes de música no eran diferentes a las revistas, es decir, buscaban vender y aplicaban un lema: “Ponga una mujer bonita en la cubierta del álbum y usted puede vender cualquier clase de música”.                     
Las cubiertas o tapas de los álbumes con contenido sugestivo, se remontan al siglo pasado. Esta técnica comercial, muy popular, es conocida en el mercado americano como “Cheesecake Record Cover” y consistía en lucir en las portadas de los álbumes imágenes de mujeres escasamente vestidas, en posiciones sugerentes y títulos con frases pícaras. Fue adoptada de algunos magazines, que a su vez copiaron la práctica de la publicidad de algunos productos, como cajas de fósforos, que se caracterizaban por incluir en sus diseños mujeres hermosas con poco o nada de ropa. La estrategia fue empleada por muchas compañías discográficas en los Estados Unidos y Reino Unido, entre las décadas de 1940 y 1950, sin embargo, su popularidad se consolidó diez años más tarde a raíz de la coyuntura social y la aparición de movimientos contraculturales de liberación como el hipismo y liberación femenina.

Al revisar el contenido de estos materiales discográficos encontramos que en sus inicios recopilaban una selección de canciones para adultos, narraciones con alto contenido sexual y consejos eróticos para que las amas de casa “tuvieran un matrimonio más feliz”. Con el tiempo fue notorio que esta polémica estrategia obtenía los resultados deseados, por lo tanto fue aplicada también para ilustrar algunos álbumes de Jazz americano de la época.
CHEESECAKE COVER EN LA SALSA
En el mercado actual existen muchos long plays que poseen carátulas bien elaboradas, ingeniosas y divertidas, exhiben diseños hilarantes sin necesidad de llegar a lo pornográfico, pero también están aquellos discos cuyas portadas, al tratar de mostrar un concepto llamativo, han caído en lo absurdo y en lo ridículo.
La técnica del “Pastel de queso” en las portadas fue aplicada en los álbumes de varios géneros musicales, como por ejemplo el rock, que posee carátulas con arte extraño y escabroso. De hecho, algunas de estas tapas hoy en día siguen resultando muy impactantes por su contenido, cito como ejempo, “Unfinished Music No.1: Two Virgins” el primer álbum experimental publicado por John Lennon y Yoko Ono el 29 de Novembre de 1968, con el respaldo del sello discográfico Apple Records En la carátula aparecen ambos desnudos, lo que generó que fuera vetado en varios países del mundo. Esta portada fue un escándalo en su momento y el álbum se distribuyó dentro de una funda de papel marrón con un recorte ovalado que permitía ver tan sólo las caras de la pareja. Las copias del álbum serían embargadas por obscenas en algunas jurisdicciones de Estados Unidos, por ejemplo 30.000 de ellas en Nueva Jersey.
                                                                                                   
El mercado latino no fue la excepción. Adoptó la técnica a sus producciones con el mismo fin en los años 60 y 70, pero tomo mayor protagonismo durante la época de la salsa romántica.
Quien se encargó de introducir esta tendencia publicitaria en la música caribeña en todo Hispanoamérica fue Discos Fuentes de Colombia, pionera de la industria fonográfica en el país cafetero. Esta disquera estaba especializada en música tradicional, popular del género tropical y folclórico; a su vez es una de las más antiguas de América Latina. La disquera colombiana usó esta tendencia a principio de los años 60 con la producción “14 Cañonazos Bailables”, una compilación con los mejores éxitos de cada año. Junto a ella también utilizaron la estrategia otras casas disqueras como Discos Embajador, Uniart, Infopesa, Musicor Records, Velvet Records, Hi-Fidelity, Fania Records, Inca, Codiscos Zeida Ltda , Virrey, Combo Records, Seeco, Gilmar, entre otras.   
Discos Fuentes no solo utilizó la figura femenina en las portadas. Siguiendo la tendencia de otras disqueras que también incluyeron desnudos masculinos como “Cotique” en aquella producción de TNT Band llamada “Sex Symbols” del año 1969 o la disquera Uniart que publicó la producción “El Nuevo Montuno Llegó” de Roberto y Su Nuevo Montuno en 1970. Fuentes lo hizo con el disco de Fruko y Sus Tesos llamado “Ayunando” lanzado al mercado en 1973 y donde figura el mismo Fruko desnudo en la portada y contraportada del álbum.               

Sabemos que los diseñadores son los encargados de la parte artística de los discos. Ellos con su importante contribución a lo largo de la historia de la salsa le han dado una imagen específica a la producción musical, incluso son responsables de desarrollar el estilo y temática de cada solista o agrupación.
Existen agrupaciones o solistas que siguen una tendencia definida en sus portadas. Por ejemplo, La Sonora Ponceña, que en el pasado utilizó una expresión de fantasía creada por el equipo de diseñadores conformado por Ron Levine y Marshall Lee, esta dupla trabajó una carátula en la que se ve una representación del conquistador Juan Ponce De León con armadura de cuerpo completo, una guitarra en la espalda y una maraca en la mano, este álbum fue lanzado al mercado en 1972.
Estas creaciones que surgieron de una idea inicial de la representación del conquistador español, fueron mutando y se convirtieron en tema de diversas carátulas que contaban no sólo historias fantásticas de ficción relacionadas con la música sino que le cambiaron la imagen tradicional al álbum latino, porque incluía en las portadas a bárbaros, guerreros y conquistadores en situaciones de festejo tropical.
Sin embargo, no todas las carátulas de La Sonora Ponceña fueron representaciones de guerreros. Hubo un álbum que causó mucha controversia y que incluso produjo una ligera discusión entre Papo Lucca, director de la orquesta, e Inca Records, la disquera. La producción se llamó “Birthday Party” y fue lanzada al mercado en 1993, el inconveniente se produjo debido a que en este álbum se aplicó la técnica del Cheesecake Record Cover cambiando toda la visión gráfica de una orquesta del peso y trayectoria de La Sonora Ponceña. ¿Qué ocurrió? Muy sencillo, el departamento de arte y diseño de la disquera implementó una tendencia que fue muy popular en los años anteriores, y que fue considerada el boom en los 80 con la aparición de la salsa romántica.     

En la década anterior, muchas casas disqueras, para incrementar sus ventas, tuvieron que recurrir a la estrategia de mostrar desnudos artísticos y obscenos en la portadas para captar de esta manera la atención de los consumidores que en su mayoría era público masculino. Sobre este tema puede leer ampliamente en el libro “Cultural Encyclopedia of the Breast” o con el título en español “Enciclopedia de la Cultura De La Mama” de la escritora Merril D. Smith, publicado el 08 de Septiembre de 2014.
Los cheesecake record covers nacieron como una efectiva estrategia para llamar la atención de los consumidores e impulsar las ventas de álbumes. Sin embargo con el paso del tiempo, los cambios culturales propios de cada época y la aparición de distintas formas de distribuir consumir música, los han convertido en una expresión artística singular y curiosa. Su uso e influencia llegaron a ser tan importantes que los han convertido en objeto de análisis antropológico y en objeto de deseo para ávidos coleccionistas. Sea como sea, los cheesecake records covers enmarcaron una época en la historia de la música. Nuestra región no fue ajena a dicho fenómeno, ejemplos magníficos de este tipo de portadas adornan las estanterías de reputados coleccionistas, y cómo no, en las colecciones de música tropical de nuestros padres y abuelos.


Corría el año de 1978 y Ray Barretto no terminaba de asimilar la poca aceptación que había tenido su reciente producción “Can You Fell, It?” (1978), la cual había grabado un año antes con el sello Atlantic. A pesar de que este nuevo material era por demás interesante, paso inadvertido para el público, frustrando y decepcionando al músico.
Barretto, desde hacía unos años, estaba hastiado de tocar el mismo repertorio, así que Masucci, buscando darle un nuevo brillo a su carrera, vendió su contrato al sello Atlantic para que estos pudieran trabajar un disco más comercial (Jazz fusión/ funk).
Lamentablemente esto no ocurrió. Por esa época el percusionista pasaba sus días meditabundo y preocupado. Consideraba que firmar con Atlantic había sido un error pues la disquera le daba muy poca promoción a sus dos últimos discos.
Una mañana, iba conduciendo, tal vez absorto en sus pensamientos, cuando al evitar chocar con un auto que apareció de improviso, frenó de golpe, causando que otro automóvil lo embistiera por detrás. La colisión generó que Ray Barretto sufriera varios golpes y se le lastimaran seriamente los tendones que unían su dedo pulgar con el resto de su brazo derecho; motivo por el cual fue “desahuciado” por parte de los médicos que afirmaron que no podría volver a tocar.
La noticia terminó por hundir al músico en la depresión. Los médicos le dijeron que era necesario operarlo, sin embargo Barretto se negó a la intervención pues temía que su mano no quedara bien. Visitó varios médicos en Los Ángeles y San Francisco buscando otras opiniones medicas y todos recomendaban la misma solución: OPERARSE.
Cuentan que Barretto visitaba los clubes muy triste y amargado por que no podía tocar. Muchos decían que su carrera estaba acabada, sin embargo una noche, un músico que Barretto conocía del pasado, le contó de los beneficios de una medicina alternativa tradicional de la china que había curado a varias personas afectadas con sus mismos problemas, La Acupuntura.
Barretto se sometió al tratamiento largo y doloroso por casi 2 años, logrando restablecer poco a poco el movimiento de su mano derecha. Cuando estuvo casi restablecido decidió que era momento de volver a la música, así que rompió el contrato con Atlantic, buscó Adalberto Santiago (quien a finales del 72′ había dejado la agrupación para formar La Típica) y volvió a firmar con Fania Records para producir con ellos el álbum “Rican/Struction” (1979), el disco más representativo del músico, por lo progresivo que resultó, pero sobre todo por lo que significó en lo personal.
La producción fue un hit arrasador y le hizo ganar, un año más tarde, los títulos de “Músico del Año” por la revista Latin New York. Así el Maestro Ray Barretto le demostró al mundo su gran fortaleza y tenacidad.

Cuando Linda Leida fue encontrada apuñalada en su apartamento de New York, ya habían transcurrido varios días. Los vecinos del conjunto donde vivía la cantante cubana declararon a la policía haber escuchado una pequeña riña la mañana del jueves 24 de julio de 1986, luego de eso no volvieron a saber de ella.
La rutina de Linda había cambiado. Dejó de realizar presentaciones y pasaba mucho tiempo sola, encerrada en su apartamento. Sus últimos años estuvieron cubiertos por el misterio de una vida bastante desordenada. Algunos años antes de su muerte, exactamente el 15 de agosto de 1983, en medio de una gira con Andy Montañez en Ecuador, fue arrestada al intentar comprar ropa usando dólares falsos; y Un año después de ese incidente, fue implicada en un serio problema de estafa en Puerto Rico.
Lo cierto es que en algún momento de los ochenta, cuando se encontraba en la cúspide de su carrera musical, Leida tuvo la mala fortuna de relacionarse con personas que la introdujeron al siempre peligroso mundo del comercio y tráfico de drogas, lo que originó su muerte.
Linda tuvo una trayectoria artística notable. Perteneció a la mítica Sonora Matancera y fue considerada el reemplazo esperado de Celia Cruz, pues la sonera poseía el sabor guarachero y guapachoso que encajaba perfecto con la agrupación. En su corta carrera fue brillante, destacan, por ejemplo, los trabajos con Willie Rosario y Javier Vázquez y las producciones que grabó en solitario respaldada por SAR Records.
A pesar de los incidentes propios de su vida personal, la sonera Linda Leida poseía un talento increíble y una voz impresionante que la llevó a ser considerada “La Reina de la Salsa”, lamentablemente apagaron su voz a la edad de 40 años.