EL DISCO NAVIDEÑO PROHIBIDO DE LA SONORA MATANCERA

Disco "Navidades Con La Sonora Matancera" (1958)

Por: Juana Peña.

A finales de 1958, en plena época de oro del fenómeno mundial que resultó La Sonora Matancera, la prestigiosa disquera SEECO lanzó al mercado «Navidades Con La Sonora» en la que recopilaba guarachas, rumbas y boleros con temática navideña cantados por los tres vocalistas del momento: Celio González, Carlos Argentino y Celia Cruz.

A pesar de las muchas tensiones políticas que se vivían en Cuba por esos días, el disco alcanzó un éxito rotundo y le generó a la espectacular sonora de Matanzas no solo múltiples ventas, sino muchos nuevos contratos y giras alrededor del mundo.

Sin embargo, algunos días después del exitoso lanzamiento del disco, estalló la revolución cubana que derrocó a la dictadura del presidente cubano Fulgencio Batista y “nunca hubo tanto regocijo popular en la historia de Cuba como el de aquellos días en La Habana”.

Para 1961, cuando la popularidad de «Navidades Con La Sonora» aún estaba vigente, La disquera SEECO lanzó al mercado un nuevo material: «Celebremos Noche Buena Con Sonora Matancera» para repetir el éxito de la anterior producción, convirtiéndose en el último disco navideño de La Matancera que sonó en la celebraciones de navidad en Cuba y USA, porque dos meses después, el 6 de febrero de 1962, EE.UU. prohibió la importación de toda mercancía de origen cubano en territorio estadounidense, y poco después, debido a las tensiones entre el gobierno cubano y la iglesia católica (que mostraba rechazo al comunismo y oposición al nuevo gobierno), Fidel Castro mandó a confiscar las propiedades católicas y arrestó a muchos fieles, declarando a Cuba un país ateo.
 
Disco "Celebremos Noche Buena con La Sonora Matancera" (1961)

Siete años después en 1969 Castro, usando como pretexto de que necesitaban recursos para lograr una zafra azucarera de 10 millones de toneladas de azúcar, prohibió oficialmente en todo el territorio cubano las fiestas navideñas, al igual que otros festejos religiosos.

Desde aquel día, todo aquel ciudadano cubano que osara armar un arbolito de navidad y realizar celebraciones era arrestado y obligado a pagar una multa por desobediencia.

No se podía celebrar la navidad ni en secreto porque miembros de Los Comités de Defensa de la Revolución (una especie de colaboradores del gobierno que informaban todo lo que otros ciudadanos hacían en la cuadra) delataban a los que continuaban con esta costumbre a pesar de las prohibiciones. Muchas personas habituadas a los festejos tuvieron que dejar de celebrar la navidad por temor a ser detenidos, golpeados y encarcelados acusados de rebeldía hasta conspiración contra el gobierno de Castro.

Pero como nada dura para siempre, veintiocho años después, en 1997, con la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II, el dictador Fidel Castro, a manera de halago al Pontífice, decidió levantar la restricción de estas fechas y desde entonces todas las familias volvieron a festejar la navidad, los abuelos desempolvaron sus discos navideños (posiblemente, esos dos de La Sonora Matancera) para hacerlos sonar sin miedo en sus tocadiscos durante la celebración de la nochebuena.

Nota: Las fotos de Fidel Castro celebrando navidad que ilustraron este hilo pertenecen a los festejos de Nochebuena con los carboneros de la Ciénaga de Zapata, Matanzas y la cena en casa del campesino Rogelio García, el 24 de diciembre de 1959.

Fuente: Entrevista a Manuel Gonzalez García, historiador.

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