• ¡Azúca', Lola!


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lunes, 12 de febrero de 2018

"LAS CARAS LINDAS DE TITE Y MAELO"


Cuando "Tite" Curet Alonso compuso en 1977 el tema "Las Caras Lindas" para Ismael Rivera, no reparó en exaltar el sufrimiento, pero también la hermosura y las virtudes de la raza negra. Por eso, plasmó todo el dolor de la pobreza, el racismo y la dignidad nacionalista africana en la que sería una de las composiciones más completas y contundentes del cancionero de la salsa. 

Un año después de su creación, "El Sonero Mayor" le pondría la voz y la incluiría en su álbum social llamado "Esto Sí Es Lo Mío" (1978), convirtiéndose en una de sus canciones más emblemáticas y en la que más se dignifica a la raza afrocaribeña de la que él es embajador.

Cuenta Roberto Roena que cuando Ismael Rivera fue al estudio de grabación a ponerle la voz al tema, quedó impactado con el solo de tres que había dejado grabado Mario Hernández, entonces pidió que le repitieran varias veces esa parte para escucharla detenidamente.

Cuando terminó de analizar el fragmento musical, se volvió hacia donde estaba sentado Javier Vázquez y le dijo emocionado "Óyeme!, ahí Mario me está diciendo algo, yo lo siento, yo sé que él me está hablando" y de inmediato le ordenó al técnico realizar una nueva grabación donde él pudiera cantar en paralelo al sonido del tres.

Cuentan que esa mañana, Don Ismael, de una sola pasada, sin repetir nada y sin temerle al error, soltó de golpe un soneo improvisado, repitiendo palabras que ni siquiera había escrito previamente, adaptándolas de tal manera que estas sonaran similar al sonido del tres de Hernández.


Tiempo después, cuando el álbum salió al mercado, Maelo le hizo escuchar a "Tite" Curet la versión final impresa en el vinilo y el compositor se echó a llorar como un niño lleno de emoción, entonces Maelo lo abrazó y le dijo "Si yo llego a saber esto, no te la grabo".

Así quedó inmortalizado el tema, con esa impresionante habilidad que tenía "El Sonero Mayor" para "leer" los solos de los músicos e improvisar de manera elocuente y auténtica sobre sus líneas con el sabor y maña que lo caracterizaban.

domingo, 7 de enero de 2018

MAELO Y CHAMACO: “ALIVE AND KICKING”, ACLARANDO UN MITO



Portada del álbum “Alive And Kicking" 1979
Existen muchas creencias populares entorno a la carrera y vida personal de Ismael Rivera, algunas muy creíbles y probables, otras raras y falsas, lo que indica que el conocimiento popular no siempre está en lo correcto. Estas creencias o mitos están extendidos entre la comunidad salsera como verdades que se van repitiendo a pesar de que muchos entendidos en el género, producto de sus investigaciones, ya han desmentido. Hoy, les voy a aclarar uno que, a pesar del tiempo, sigue vigente...

Era Diciembre del año de 1978, cuando Ismael Rivera se encontraba grabando su álbum "Maelo, El Sonero Mayor" junto al pianista, compositor y arreglista cubano Javier Vázquez, cuando las sesiones tuvieron que ser detenidas y varias veces canceladas o postergadas, debido a los graves problemas de salud que aquejaban a Maelo.

Cuenta Javier Vázquez, que “El Sonero Mayor” estaba bastante enfermo en ese momento y que apenas podía entonar una nota a pesar de su esfuerzo. Le habían detectado pólipos en las cuerdas vocales, unos pequeños tumores dolorosos que no le permitían cantar. Por lo que el productor, Jerry Masucci, llamó a Javier y planteó una solución: Reemplazar a Ismael Rivera.

Javier Vázquez y la portada de su álbum "Ella
Me Olvidó" donde canta Frankie Vásquez 1990
Con la paralización el disco de Maelo, Masucci estaba desesperado tratando de encontrar un cantante que tuviera un tono semejante al de Rivera y que pudiera encajar en el proyecto, hasta que se decidió por el puertorriqueño Ramón Ramírez Toro, conocido como "Chamaco" Ramírez, quién tenía una increíble voz nasal y aguda que podría generar escalofríos en la columna vertebral. “Chamaco”, poseía una gran facilidad para improvisar e inspirar letras con juegos de palabras y entregas rítmicas. Su tono de voz eraparticularmente similar a la de Maelo, lo que sumado a su forma de sonear, le permitió a Masucci decidirse por él para el proyecto.

Se esperaba que una o dos sesiones llenaran el vacío en el catálogo de Fania, sin embargo, algo pasó, y en lugar de cantar sobre las canciones ya terminadas de Maelo, se le dió un nuevo proyecto que Javier Vázquez terminó produciendo de principio a fin, incluso seleccionó a mano una banda, coordinó las fechas del estudio y organizó a Ramírez su primer y único álbum en solitario: “Alive And Kicking" (“Vivito y Coleando”)
Luis "Perico" Ortiz y la portada de su
álbum "My Own Image" 1978 
 
Chamaco” no era un desconocido en el medio. En las décadas de 1960 y 1970 había pertenecido a la orquesta “La Primerísima” de Tommy Olivencia, donde cantó desde finales de los 60 hasta 1971 y de 1974 a 1976, actuando en ocho álbumes, incluso compuso el éxito "Trucutú" y era recordado por su interpretación épica del himno de supervivencia de Catalino "Tite" Curet Alonso, "Plante Bandera". Además de la orquesta de Olivencia, también actuó en varias fechas importantes con Francisco "Kako" Bastar y los All-Stars de Alegre.

Según Thomas Muriel, autor del libro “Fania All-Stars: Salsa, Inc.", Masucci le hizo la propuesta a “Chamaco” estando este último recluido en prisión. Ramírez pensó que Luis “Perico” Ortiz sería su arreglista y director musical en el proyecto, pues buscaba repetir la fórmula del éxito de “Planté Bandera”, pero ante la tempestuosa salida de “Perico” del sello Fania, quién se fue molesto porque el sello no quiso grabarlo como líder de orquesta, precisamente en 1979, Masucci le asigna el proyecto a Javier Vázquez, quién recién entraba por completo al sello y al que se le dejó a cargo de una nueva subsidiaria, inaugurada en 1981, llamada Bárbaro Records. Vázquez entonces le sugiere a “Chamaco” algunos temas que originalmente los tenía guardados, para otro proyecto con Ismael Rivera. “Chamaco” llegó a ensayar el material en prisión y le dejó varias anotaciones a Javier Vázquez sobre ideas que quería en cada tema (existen algunas cintas en cassette con “Chamaco” cantando este material a capella). Finalmente, es el mismo “Chamaco” Ramírez quién elige la totalidad del contenido del álbum en donde se incluyen dos composiciones suyas: “Adivínalo” y “No es Vacilón”.

Según Javier Vázquez, Ismael Rivera sugirió el nombre de "Chamaco" Ramírez, porque ambos eran muy amigos, se habían conocido cuando estuvieron presos en La Penitenciaría Estatal de Río Piedras, también conocida como la Penitenciaría “Oso Blanco” en Puerto Rico e incluso habían formado un grupo musical ahí, versión que también es confirmada por la misma hermana de "Chamaco".

Ramírez, a pesar de que no lo complacieron con su solicitud de que Luis “Perico” Ortiz fuera su productor musical en lugar de Javier Vázquez, como lo impuso Masucci, estaba muy entusiasmado con el disco, llegaba a las sesiones temprano y completamente sobrio. Respetaba mucho el hecho de que el director musical del proyecto fuera Javier Vázquez, principalmente por su asociación con “Los Cachimbos” de Ismael Rivera a quién quería y admiraba.

Cabe señalar, que la relación entre Rivera y Vázquez data de 1971, cuando “El Sonero Mayor” cantó con la orquesta de Francisco "Kako" Bastar, en el álbum “Lo Último En La Avenida” para Tico Records, donde el pianista organizó algunas canciones para ese disco, lo que llevó a ser instalado, en 1972, como director musical y pianista de “Los Cachimbos”

Discografìa de "Chamaco" Ramírez con Tommy Olivencia  

COMPOSICIÓN DE LA ORQUESTA
Todos los músicos y corístas eran personas con las que Vázquez había trabajado en el pasado o “Chamaco” conocía. Desde la sección de bronce del trompetista Alfredo "Chocolate" Armenteros (que había tocado con La Sonora Matancera y Los Cachimbos), Manuel "Manolín" González en saxofón alto y Harry D'Aguiar en trombón (ambos de Los Cachimbos), hasta Elpidio Vázquez, Jr., sobrino de Javier (y nieto de Pablo) que tocó en La Sonora Matancera en los años 70, todos eran veteranos. Adalberto Santiago y Tito Allen también habían hecho coro con “Los Cachimbos”, así que se mantuvo todo en la familia, por así decirlo.

Sin embargo, el sonido de la banda que Vázquez armó, era distinto a Los Cachimbos y la orquesta de Olivencia. En la sección rítmica estaban Alberto Valdez en las congas, Edgar López en el bongo, Mike Collazo en los timbales y Jorge Maldonado en el guiro, las maracas y en el coro.

El poder y la consistencia de este álbum también se debe al liderazgo de Vázquez sobre sus músicos escogidos que funcionaban como una unidad cohesiva. Según Vázquez, “Chamaco” era entusiasta, fácil de trabajar, además estaba en excelente forma y muy motivado.

Desafortunadamente, en los años posteriores al lanzamiento del álbum, los dos nunca pudieron tocar juntos en vivo para promocionar el material, ya que Vázquez a menudo estaba de gira fuera del país o participando en múltiples grabaciones y arreglos. Además, según varias fuentes, “Chamaco” mantenía un perfil bajo y por lo tanto, no tenía muchos compromisos en vivo en ese momento, también refieren que los problemas personales de Ramírez habían alejado a sus fans, a quiénes les parecía que al cantante le gustaba tener roces con la ley, tentar al destino y, aparentemente, desafiar la mortalidad. “Chamaco” estaba avanzando en una trayectoria descendente de autoagresión que probablemente terminaría mal.

Años 60. Posan en la foto: Tommy Olivencia, "Chamaco" Ramírez,
Vicentico Valdés, Rafael Cortijito, y Paquito Guzmán.
Foto cortesía "Chamaco" Ramírez Jr. 
Tristemente, la química que había funcionado tan bien en el estudio, no se repetía en el escenario. Como dice Javier, nunca volvió a ver a “Chamaco” después de las sesiones y según él, Ramírez no hacía conciertos para promocionar su disco, como lo hicieron todos los otros artistas de Fania.

Esta falta de actuaciones, giras, televisión y anuncios de radio, pueden explicar por qué el disco nunca tuvo una oportunidad real. Con el músico desaparecido o quedándose atrás, sin ganas de viajar, no se pudo lograr la promoción en su totalidad. A pesar de ello, la popularidad del disco creció constantemente en las décadas siguientes, al menos entre los fanáticos de “Chamaco” Ramírez que lo conocieron por su paso por la orquesta de Olivencia y coleccionistas de las joyas perdidas de la salsa.

Los nueve temas resultantes de estas sesiones de grabación deben considerarse la producción más consistente de “Chamaco” Ramírez porque a diferencia de “Alive And Kicking”, que se hizo en un estallido de energía concertado, sus grabaciones anteriores habían sido como vocalista en la orquesta de otra persona, compartiendo el escenario con otros vocalistas como Paquito Guzman.


LA CARÁTULA PROFÉTICA
Para “Alive And Kicking”, el diseñador y artista Ron Levine representó a un sonriente “Chamaco” saliendo de un ataúd en una cripta, iluminado por un rayo de sol. Según Levine, la ilustración fue su idea, se inspiró en el título que le dieron durante la producción del álbum. Él no sabía de los problemas personales de Ramírez, y de hecho, nadie sabía cuán escalofriantemente profético sería esa representación varios años después. Levine nunca conoció a Ramírez, ni una sola vez, a diferencia de las otras estrellas de Fania con las que habló en persona y les diseñó tapas para sus álbumes.

Entonces, en este caso, Levine utilizó tomas de la cabeza de su sujeto que fueron proporcionadas por Masucci, trabajando desde un modelo y su propio cuerpo para el resto de la figura. El rayo de luz, y cómo cae sobre el ataúd, iluminándolo, fue especialmente importante para Levine, y trabajó arduamente para asegurarse de que todo pareciera natural y sin embargo espeluznante al mismo tiempo.


Portada y contraportada del álbum “Alive And Kicking” 1979  
EL MITO
Finalmente y para tristeza de “maelistas” e “ismaelistas” de todo el mundo, la producción “Alive And Kicking“ nunca fue pensada para “El Sonero Mayor“, como ya se ha indicado, este fue un proyecto asignado a “Chamaco” Ramírez, que produjo Javier Vázquez en paralelo y durante el tiempo en que se interrumpieron las grabaciones del álbum “Maelo, El Sonero Mayor” o también conocido como “El Disco Rosado” de Maelo. Los temas que componen este álbum tuvieron intervención directa del mismo cantante, quién junto a Javier Vazquez, uno de los mejores arreglistas y productores musicales de todos los tiempos, desarrollaron este material extremadamente sabroso.

Portada y Contraportada del álbum "Maelo, El Sonero Mayor" 1980
Chamaco” Ramirez fue un artista al que vale la pena dar crédito, gran intérprete puertorriqueño de la salsa que definitivamente mereció una segunda oportunidad y cuya carrera fue trágicamente interrumpida. Es muy injusto que gente en la industria haya ignorado o minimizado intencionalmente sus logros porque para ellos, sus demonios personales eclipsaron su arte.

Chamaco” hizo un tremendo trabajo y ha dejado a sus seguidores con ganas de seguir gozando de su talento, lamentablemente sus problemas personales y su adicción a las drogas pudieron más que él mismo y solo grabó esta única producción como solista, luego desapareció y volvió a ser noticia en 1983, cuando fue asesinado violentamente en un callejón del Bronx, a la edad de 41 años. Según una pequeña mención en un periódico de Nueva York, tenía heridas de bala en la cabeza y la mejilla, y murió mientras lo llevaban al hospital en una ambulancia.

Recorte de periódico que anuncia 
la trágica muerte de "Chamaco" Ramírez  

viernes, 16 de junio de 2017

IV FESTIVAL DE SALSA WINSTON: EL ÚLTIMO CONCIERTO COMPLETO DEL SONERO MAYOR



Cortesía: Carlos Manuel Fernandez

Durante la década de los 80, los Festivales de Salsa Winston fueron eventos de música afroantillana muy concurridos en Puerto Rico. Realizados con el auspicio de la firma R. J. Reynolds Tobacco Company, la segunda compañía de tabaco más grande de los Estados Unidos, con sede en Winston – Salem (Carolina del Norte, EE.UU), contaba en dicha época, con amplia presencia en el mercado americano gracias a las marcas de sus cigarrillos Camel, Salem y Winston.

Los Festivales Winston tomaron el nombre de la marca que comercializaba Reynolds, alcanzaron gran popularidad en la isla debido a las estrategias de márketing empleadas por la compañía para lograr estatus y renombre en Puerto Rico, entre ellas, sus vínculos culturales con el movimiento de la salsa. Los festivales se caracterizaron por ser multitudinarios, ya que concentraban un gran número de asistentes que llegaban desde muy temprano desde diferentes zonas, para disfrutar en vivo de la participación de sus ídolos musicales.

Fueron alrededor de doce ediciones, realizadas entre 1978 y 1989, las que reunieron a figuras de la talla de Héctor Lavoe, Oscar D’León, Willie Colón, Celia Cruz, El Gran Combo, Tito Puente, Luis Enrique, Tony Vega, Don Perignon, Cheo Feliciano, Cano Estremera, Marvin Santiago, Ismael Rivera y otros grandes exponentes del género salsero.



Los asistentes a la Cuarta edición del Festival de Salsa Winston no sospechaban que estaban ante una de las ediciones más recordadas. Fue celebrada el domingo 06 de septiembre de 1981 en Puerto Rico y es, a la luz del paso del tiempo, sin duda uno de los conciertos más memorables inscritos en la historia de la salsa.

El festival comenzó alrededor del medio día y tuvo lugar en el balneario el Tuque, ubicado en el barrio del mismo nombre, uno de los más grandes y tradicionales de todo Puerto Rico, situado en Ponce al sur de la Isla Del Encanto. En aquella ocasión, se lucieron en el escenario El Conjunto Canayón, Cheo Feliciano, Rafael Cortijo y Su Combo que tenía como vocalistas a “Maelito” Jr. y Fe Cortijo; Willie Rosario, José Noguera e Ismael Rivera acompañado por la orquesta del maestro Louis Garcia, y que significó el último concierto completo realizado por “El Sonero Mayor”. Ese día Maelo tuvo dos entradas en el festival, en la primera con la orquesta de García con la que interpretó dos temas inéditos que iban a ser incluidos en la siguiente producción que en ese momento preparaba. No logró concretar dicha producción debido a los problemas emocionales generados por la muerte de su compadre Cortijo un año después y por las complicaciones en su salud que lo obligaron a dejar los escenarios. En su segunda intervención cerró el concierto con Rafael Cortijo e Ismael Rivera Jr.


Fue así como, los mencionados temas inéditos quedaron plasmados en el pueblo de Tuque e interpretados frente a más de 20,000 personas que acudieron ese día al festival. Un año antes, Ismael Rivera había lanzado al mercado su producción “Maelo, El Sonero Mayor” con los arreglos de Javier Vázquez y el respaldo en el coro de Adalberto Santiago, Héctor Lavoe, Ismael Quintana, Néstor Sánchez y Tito Allen. Dicha producción dejó una huella imborrable en el cancionero de la salsa con temas como “Dueña De Mi Inspiración”, “Si No Te Veo Más”, “Me Tienes Loco”, entre otros. A pesar de sus ya notorios inconvenientes de salud, aún se encontraba vigente en el ambiente salsero, por lo que congregó un gran número de seguidores al ser anunciada, días antes, su presentación en el Festival junto a su compadre y su hijo Ismael Rivera Jr.

Uno de los temas inéditos con el que “El Rey Maelo” abriría su primer acto fue “Pa’ Los De Afuera Y Pa’ Los De Aquí”, composición del cantautor puertorriqueño Germán Vélez Ramírez, más conocido como “Wilkins” quien compuso la canción especialmente para “El Sonero Mayor”.


Aquí un fragmento de la letra:

“Pa’ los de afuera que a mí me esperan
sigo sonando porque es mi fin, oye mira,
pa’ los de afuera, que no me olvidan,
sigo cantando desde mi rincón...”

Cortesía: Carlos Manuel Fernandez

El siguiente tema inédito lleva el título “Ya Lo Verás”, una canción de desamor, incluida junto a “Pa’ Los De Afuera Y Pa’ Los De Aquí” en la producción de Maelito Jr. llamada “Termina Lo Que Su Padre Empezó”, un trabajo serio en que sobresale, de gran manera, la voz de “El Heredero”. Esta producción fue puesta en el mercado en el año 1991 por la disquera Cache Records, bajo el manto de la compañía Fania, representada en Alex Masucci quién después de siete años invita y delega en Ismael Rivera Jr. el honor y la responsabilidad de vocalizar dicho disco y así finalizar la obra musical iniciada por su padre.

Cortesía: Carlos Manuel Fernandez

Esta producción contiene temas que “El Sonero Mayor” empezó a grabar en el verano de 1981, en el marco de la celebración por sus 30 años como cantante. Este disco tiene una serie de detalles que lo hacen muy especial, por ejemplo, era la primera vez, desde el nacimiento de su grupo “Los Cachimbos”, que iba a grabar en su querido Puerto Rico. También cuenta con un cambio notorio en la combinación de los vientos que tradicionalmente utilizaba en su agrupación (un trombón, saxofón alto y trompeta) por una combinación mucho más grande compuesta por 4 trompetas y 4 trombones, pero respetando la base rítmica que distinguía siempre a su grupo. Cabe mencionar, que todos los arreglos musicales fueron de la magistral creación del talentoso Louis García. Lamentablemente por inconvenientes ya conocidos a Ismael Rivera no le fue posible terminar este proyecto musical que empezó y por el que se encontraba muy emocionado.


El público que asistió a este legendario concierto tuvo, de cierta manera, el privilegio de escuchar esos dos temas en la voz del mismo “Sonero Mayor”. Sin duda un día histórico para la música de lo cual solo quedan los audios compartidos y las imágenes que ilustran esta historia.

jueves, 25 de mayo de 2017

DE TODAS MANERAS ROSAS (1977)

En 1977 Ismael Rivera lanza al mercado un material lNCREÍBLE, de arreglo y composición superior llamado “DE TODAS MANERAS ROSAS”, o también conocido como "El Disco Negro", donde incluiría una canción homónima del álbum, que es una oda afectiva a la mujer, con la fragancia y la diversidad de las flores como una metáfora. De la pluma de “Tite” Curet Alonso, Maelo hace referencia a la distintas costumbres y ocasiones para llevarle flores a la mujeres. En este punto, nos transporta a un pueblo donde su amiga Rosa Bonilla, una mujer afrocaribeña, que tenía un bar frecuentado por Maelo. Rosa, mejor conocida como Rosa negra, o la berraca de la sonrisa colgate, es un personaje que rebasa los confines de la realidad, y en el cual se inspiró para darle nombre a este álbum.

Éste elepé es uno de los materiales más compactos de “El Sonero Mayor”, porque canta con su propio y único estilo, coreando a las deidades africanas. Grabado con Tico Records y producido por Ismael Rivera y Louie Ramírez con arreglos de Javier Vázquez, reúne en los coros a grandes exponentes de la salsa, tales como Tito Allen, Rubén Blades, Adalberto Santiago y Sammy Ayala.

Portada del álbum "De Todas Maneras Rosas" año 1977.
En esta producción resaltan temas como “EL MESÍAS”, una bomba sobre el Cristo Negro en Portobello, Panamá, que pertenece a la pluma del compositor Johnny Ortiz, quien narra un relato espiritual de la estadía de “El Sonero Mayor” y de su peregrinación de 27 kilómetros, cada 21 de Octubre junto a otros seguidores. Cabe resaltar que estos viajes mantuvieron a “Maelo” lejos de la heroína por 16 años.

HOLA”, que es una guaracha sabrosa y relajada donde Maelo transmite nostalgia encantadora, mientras que su voz se va haciendo más profunda a través de la grabación. La misma melodía fue grabada como una rumba-guaguancó más tarde, por Marvin Santiago en el LP “Afuera” de Bobby Valentín con un estilo completamente diferente a éste romántico.
"Hola" interpretado por Marvin Santiago con la orquesta de Bobby Valentin, tema incluido en el álbum "Afuera" año 1976.

Y “MI MÚSICA” qué describe a la perfección el estilo de Rivera, quien no pide disculpas por no ser políticamente incorrecto o tener inclinaciones izquierdistas o derechistas. Aquí resalta que su música viene del centro de la percusión, percusión verdadera. Él toca y hace salsa, bolero, bomba y plena con ritmo.

Ismael Rivera, álbum "De Todas Maneras Rosas" año 1977.

EL ÁLBUM SOCIAL DE MAELO: ESTO SI ES LO MÍO (1978)


Portada del álbum "Esto Si Es Lo Mío" año 1978
Corría el año de 1977, cuando Ismael Rivera diseñó un disco que identificó su postura social. Dicho álbum estaba dedicado a su tierra y a su gente, al que tituló: ESTO SI ES LO MÍO. Fue puesto en el mercado en 1978 por la disquera Tico Records y remasterizado, posteriormente, por Fania Records en 2006.

Este material es considerado por la crítica, y con mucha razón, una de las producciones más destacadas de la salsa. Salió al mercado justo en uno de los mejores momentos de “El Sonero Mayor”, reúne a su orquesta, los “Cachimbos”, en su madurez musical. Liderado por El Rey Maelo en la voz principal y la percusión menor y con el respaldo de un coro espectacular.

Este material es también considerado EL ÁLBUM SOCIAL DE MAELO, aquí resaltan, en especial, dos temas de gran éxito. En primer lugar “Las Caras Lindas “, que es sin duda, un himno en la salsa y es inmediatamente asociado con “El Brujo de Borinquen” quien la inmortalizó y la esculpió en la historia de la salsa. Fue escrita por el compositor puertoriqueño Catalino “Tite” Curet Alonso a principio de los 70 como homenaje a la raza negra, que en la letra describe como aquella melaza que ríe, llora, ama, canta y es un vacilón.


Este tema, sin duda, es una obra musical extraordinaria por la letra poética y el sentimiento que le impregna Ismael Rivera al cantarla, convirtiéndola así en una obra grande, importante y perfecta del cancionero de la salsa.

Ismael Rivera cantando en vivo "Las Caras Lindas" Programa: “El Medio Día Espectacular” en Puerto Rico año 1979

Y, en segundo lugar, “La Perla”, que también es una composición de Tite Curet para Maelo, en homenaje a éste barrio de San Juan de Puerto Rico al que Ismael Rivera le tenía especial afecto. La Perla es una comunidad histórica ubicada al norte de la capital puertorriqueña. Se extiende unos 650 metros a lo largo de la costa rocosa del Atlántico, al este del cementerio Santa María Magdalena de Pazzis y bajando la ladera de Calle Norzagaray. La Perla se estableció a finales del siglo XIX, era el lugar donde, al principio, los esclavos y de los sirvientes no blancos sin hogar levantaron sus casas. Por décadas, este barrio marginal de San Juan ha sido considerado uno de los más peligrosos del Caribe, incluso la escritora puertorriqueña Ana Teresa Toro define el panorama de una forma más sutil: "La Perla te rompe los dientes, pero te endulza la garganta".

Videoclip de "La Perla" grabado en 1979

Es importante resaltar que este material fue dirigido y producido por el mismo Ismael Rivera, que era en ese momento uno de los artistas mejor pagados, incluso en algún momento Jerry Masucci le dió a “El Rey Maelo” toda la libertad del mundo para grabar y editar sus álbumes, por esa misma razón, el arte gráfico del disco también fue responsabilidad de Ismael Rivera, quien pidió ser retratado en La Perla por Cándido Ortiz, contratado a su vez por la diseñadora Zina Torres. En la foto que se usó como portada se puede ver a “El Sonero Mayor” en cuclillas en un barracón del popular barrio donde Maelo es cariñosamente recordado y respetado. 


Los músicos que intervinieron en este material, a los que se le llamó “Los Cachimbos”, fueron: Javier Vásquez en el piano; Mario Hernández en el tres; Víctor Venegas en el bajo; Carlos Malcom en los timbales; José Luis González en las congas; Víctor González en el bongó; Héctor “Bomberito” Zarzuela en la trompeta; Manolín González en el saxo y en los coros, cuatro ‘caballos’ de la salsa: Adalberto Santiago, Néstor Sánchez, Héctor Lavoe y Rubén Blades.

Contraportada del álbum "Esto Si Es Lo Mío" año 1978



Foto panorámica de "La Perla" ubicada en la parte central del álbum "Esto Si Es Lo Mío" año 1978

ISMAEL RIVERA Y BOB MARLEY: ENTRE LA SALSA Y EL REGGAE


Las sociedades caribeñas han inventado modos de vida, de expresión y de reproducción cultural situada en la ribera de las promesas y de los proyectos políticos. Sus expresiones sonoras emergen desde comunidades en las cuales, en cierta forma, prevalece la esperanza.

La salsa es un ritmo particular, forma o género musical, como bien explica Quintero Rivera: “Una manera de hacer música” que se caracteriza por su heterogeneidad y mezcla de estilos. La salsa combina libremente diferentes ritmos y géneros del Caribe afroamericano, como el son, guaracha, rumba, bomba, plena, merengue, seis, aguinaldo, reggae, cumbia, vallenato, samba, hip-hop, guajira, tamborito, ranchera mexicana, etc. Como movimiento, surgió de la continua intercomunicación entre Nueva York y las sociedades caribeñas, es de carácter profundamente “contemporáneo, áspero y urbano”. Rastrear las primeras manifestaciones que influyeron en la salsa resultaría entrar en detalles complicados que, para los motivos de esta publicación no convienen enunciar, pues resultarían interminables.

Hablar de géneros musicales del Caribe afroamericano trae a colación la música de Bob Marley, que como sabemos, era nativo de Jamaica y representó un símbolo de esperanza y optimismo para los miembros de la comunidad negra en su lucha contra la opresión. A través de su música, Marley abordó diversas cuestiones de subyugación como as muchas desventajas de los negros en su intento por sublevarse contra la autoridad blanca.

La música de Marley era considerada como la voz de los negros que buscaba revelar las deficiencias tan notorias en la calidad de vida de las comunidades afro’. A menudo, Bob era considerado un líder político radical, pero su postura política provenía del amor, que él veía como un "inquebrantable conocimiento de la unidad de la humanidad". La libertad ante la opresión era el mensaje aplastante enviado a través de la música de Marley en su intento por restaurar la cultura africana en el caribe y conseguir el respeto por la comunidad negra.

La intensión de Marley no es ajena a otros propulsores de ritmos caribeños, por ejemplo, resaltan personajes de la talla de Pierre Décimus, Francisco “Ñico” Lora, Antonio Abreu, Cuco Valoy, Wilfrido Vargas, Fernandito Villalona, Leonardo Paniagua, Blas Durán, Alton Ellis, Jimmy Cliff, Wayne Smith. A su vez varios exponentes y músicos vinculados a la salsa, como Ismael Rivera, quien orgulloso del color de su piel, le cantó a su raza temas como “El Nazareno”, “Las Caras Lindas”, “Mi Negrita Me Espera”, “El Negrito Bembón”, “Witinila”, “Colobo”, “La Perla”, entre otros, que lo colocan al mismo nivel de Bob Marley, Fela Kuti o James Brown.

Lara López de Jesús en su libro “Encuentros Sincopados: El Caribe contemporáneo a través de sus prácticas musicales” publicado el 01 de enero del 2003, nos dice que musicalmente, el Caribe insular es un mundo desbordante que crea una amplia red tejida por sonidos, ritmos y bailes que no respeta las fronteras, que desafía las separaciones, las purezas y las autenticidades construidas por las naciones. Así, la salsa se alimenta del merengue dominicano, el konpa dirék haitiano influye en el zouk, el calypso trinitario y se transforma constantemente. Por su parte el reggae jamaiquino se internacionaliza a gran velocidad. A pesar de este desbordamiento, existen pocos trabajos que relacionen el valor social, cultural e histórico de las prácticas musicales caribeñas con la historia particular del Caribe insular de habla hispana, inglesa y francesa, sobre todo a partir de los procesos históricos de descolonización y de las nuevas hegemonías surgidas desde principios del siglo XX. La presente investigación sigue los acontecimientos históricos y musicales que representan un significado especial para el Caribe.

Portada del libro "Encuentros Sincopados: El Caribe contemporáneo a través de sus prácticas musicales” Siglo XXI de España Editores, S.A Edición: 1

Todo lo anterior nos lleva a concluir que a través de la música, por ejemplo, se expresa la necesidad del progreso social en el que hay unidad, donde se dialoga y refleja algunos procesos sociales, políticos e históricos.


Si de situaciones históricas se trata, es importante mencionar aquel suceso memorable que quedará grabado en la historia de la música, y que involucra a dos grandes exponentes de nuestra expresión afrocaribeña, me refiero a Don Ismael Rivera y Bob Marley, que procedo a relatarles:

En 1980, Bob Marley, con su grupo "The Wailers" lanzan al mercado musical su álbum número 12, llamado "Uprising", cuyo éxito fue arrollador, propiciando una gran gira europea que incluía países como Suiza, Italia, Irlanda y Escocia, batiendo así todos los records de asistencia.


La gira comenzó en el Hallenstadion de Zurich, Suiza, el 30 de mayo de 1980, y terminó el 23 se Septiembre del mismo año en el Stanley Theatre en Pittsburg, Estados Unidos. En medio de la gira, exactamente el 03 de Julio de 1980, Marly y su banda se presentaron en BOURGET en París, e Ismael Rivera fue el elegido para abrir, con 3 temas, ese histórico concierto en Francia que contó con más de 75.000 asistentes.

Afiche del concierto en en París realizado el 03 de Julio de 1980


Lamentablemente no hay registro audiovisual en las redes sociales que permitan graficar la intervención de “El Sonero Mayor” en dicho concierto histórico. Sin embargo, les comparto este audio que encontré en YouTube sobre esa noche:

lunes, 22 de mayo de 2017

COMEDIA: EL DÍA QUE ABUCHEARON A ISMAEL RIVERA


Quiero compartir con ustedes la historia del tema "Comedia", incluido en el álbum "Esto Si Es Lo Mío", lanzado al mercado en el año 1978. Juan Moreno Velásquez, escritor del libro "MAELO, Hijo de Borikén; Rey de los Soneros", cuenta una anécdota que entristeció y llenó de frustración a "El Sonero Mayor" de la salsa, cuando ya presentaba problemas graves de salud.

“En una ocasión, ya al final de su carrera, cuando los pólipos que finalmente troncharon su carrera musical, y probablemente su vida, ya no le permitían cantar a plenitud, el sonero se presentó en unas fiestas patronales en el pueblo de Guayama - Puerto Rico y no pudo cantar, recibiendo el abucheo del público.

Frustrado y sentido Maelo llegó a casa de Guillo Droing, en el vecino pueblo de Salinas, y le contó la experiencia a lo cual Guillo que, en aquél entonces, hacía un programa titulado “Alma Antillana” en compañía de Tite Curet Alonso, comentó, “No te preocupes que hablaremos con Tite para que te escriba un temita”. Tite, en una demostración de gran puertorriqueño, le dijo a MAELO, “ese tema ya está escrito, Comedia de Plácido Acevedo”.

En la última estrofa del tema dice:
“…En el drama final que represento, mi público inconsciente no me aplaude, si hago mutis se alegran que me vaya y si canto me mandan a que calle” En el estribillo final Maelo dice: “Ave María después de tanta salsa que te traje mira como me trataste”. No es sino hasta el lanzamiento de éste libro que se revela que Ismael Rivera le dedicó "Comedia" a aquellos que un día lo abuchearon en el pueblo de Guayama.

Del álbum “Esto Sí Es Lo Mio” año 1978. Se destacan los siguientes músicos: Carlos Malcolm en el quinto y timbal, Héctor Zarzuela en la trompeta, Manolín González en el saxofón, Victor Venegas en el bajo, Ismael Rivera en las vocales, en la dirección de la orquesta, claves y maracas, en los coros: Rubén Blades, Adalberto Santiago, Nestor Sánchez y Héctor Lavoe, Javier Vazquez en el piano, Jose Luis González en las congas y Víctor González en el bongo.


Al final de sus días, "El Rey Maelo" vivía frustrado ante su imposibilidad para cantar, y le decía a Sammy Ayala, “Compadre, ahora que quiero cantar, no puedo”. En aquél momento el gobierno también olvidó a Ismael Rivera, tal vez porque era conocido como un independentista, tal vez porque actuaba de manera muy radical y nunca claudicó su línea de pensamiento ni su sentir patrio, tal vez porque, simplemente, era muy boricua en su actuar y sentir.

En el Puerto Rico actual, la educación colonial ha creado un sentimiento de impotencia, muchos puertorriqueños desprecian sus raíces, han cambiado sus costumbres tradicionales y han adoptado las de Estados Unidos. Muchos boricuas ya no usan la bandera mono estrellada en sus casas.

Hace poco, los habitantes de Guayama, eligieron una alcaldesa pro-anexionista que mezclaba el inglés y el español en sus discursos, cambió el nombre de las calles y avenidas de Guayama de próceres puertorriqueños por nombres de extranjeros, gringos, como "Washington". Los que abuchearon a Ismael Rivera no reconocían su pasado de grandeza, se limitaban a habitar un presente que olvida la historia de Puerto Rico. Otra de las caras del sistema educativo colonial instaurado en Puerto Rico ha pretendido (con la protesta de pocos) eliminar los estudios sociales y los cursos de historia de Puerto Rico de la escuela pública, sin embargo, los leales a la nación boricua siguen luchando por preservar sus raíces, aunque sean pocos.

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