Azúca Lola!

Historias de la salsa

¡QUÉ SABROSO MONDONGO!

Los Corraleros de Majagual
Los Corraleros de Majagual

Era casi la medianoche y el concierto de la Perla Bogotá estaba terminando en un conocido café en la ciudad de Guadalajara en México. Los asistentes habían bailado y gozado al ritmo de la cumbia, gaita y bullerengue y como colombiano que soy, estaba muy orgulloso de ver cómo la música de mi país gustaba tanto entre el público mexicano. La música siguió a cargo del DJ de la noche, con un repertorio eminentemente rumbero y sabroso cuando de repente ocurrió algo que me sorprendió gratamente: empezó a sonar Mondongo, ¡una canción de Los Corraleros de Majagual!

Agucé bien el oído, pues quizá me estaba confundiendo con otro tema, pero no, esa era la canción que estaba sonando en el café. Cuando vivía en Bogotá, en mis tantas visitas a bares salseros, jamás escuché esta canción y fue tremenda la emoción al escuchar este clásico de la salsa colombiana, pues aunque para muchos Los Corraleros de Majagual representan un acervo musical más tendiente hacia la música tropical de antaño o lo que los colombianos llamamos de manera coloquial “chucu chucu”, pienso que la canción Mondongo (no confundir con el tema El Mondongo del álbum Mujeres Costeñas de 1965) representa un punto de referencia en la historia de la evolución de la salsa colombiana, principalmente por las razones que expondré a continuación:

Empecemos por decir que Mondongo hace parte del álbum llamado Esta sí es salsa (1970 – Discos Fuentes), que también incluyen temas como Don Eliseo (con tendencia muy salsera), en donde se puede sentir que la agrupación musical está explorando nuevos ritmos. No lo puedo asegurar, pero pienso que esta experimentación se debió en gran medida a la creciente influencia que los sonidos de la Fania y la salsa de New York empezaron a tener en Colombia y en varios países de latinoamérica. Como dato curioso, dos años atrás (1968), Richie Ray y Bobby Cruz visitaron Cali por primera vez. Desde mi punto de vista los Corraleros vieron en este nuevo experimento una forma de empezar a distinguirse de las orquestas de música tropical de la época: la Billo’s Caraca’s Boys, Los Hispanos y Los Graduados (por mencionar algunas) proponiendo un nuevo sonido mucho más fuerte y en contraste de mucha más duración a lo que tradicionalmente estaba acostumbrado el público. ¡Mondongo tiene una duración de 10:13 minutos!

Otro componente importante de Mondongo es el instrumental: desde el comienzo uno sabe que se viene algo sabroso con la introducción del piano y la entrada de la percusión y la clave. Supongo que para el público de la época representó una tremenda novedad: los solos de piano, el soneo de Tony Zúñiga (quien también canta Don Eliseo) y desde luego el toque colombiano con el uso de acordeón. Una descarga musical enteramente dedicada pa’l bailador, un verdadero Mondongo de sabor. De hecho siempre que escucho Mondongo identifico mucha similitud con la Descarga Sonora de Mike Hernández, sobre todo en el tumba’o del piano y también pienso en otras canciones cuyos nombres hacen referencia a gastronomía o al arte culinario como: Sofrito de Mongo Santamaría o Cocinando de Ray Barretto.

Dejando un poco de lado el tema instrumental, quiero resaltar la importancia que Los Corraleros de Majagual han tenido para la salsa colombiana, ya que fue en esta agrupación en donde empezó uno de los salseros más importantes que ha dado Colombia: Luis Ernesto Estrada, más conocido como Fruko.

Luis Ernesto Estrada, nacido en Medellín, después de su participación en Los Corraleros de Majagual funda su propia orquesta en 1970 llamada Fruko y sus tesos, buscando tener su propia identidad musical y con claras influencias por el movimiento de la Salsa en New York. Su primer álbum llamado Tesura con el cual, según el propio Fruko, no pasó nada fue la semilla para la creación de una de las escuelas salseras más importantes de Colombia: de ahí salieron cantantes como Wilson Saoco, Joe Arroyo y Piper Pimienta Díaz, y se gestaron orquestas como Latin Brothers, Wganda Kenya y proyectos como la Colombian All Stars. El Preso, uno de los temas más importantes de Fruko y sus tesos (composición de Álvaro Velásquez) es casi un himno para el colombiano, me atrevería a decir que a la altura de Cali Pachanguero, sobre todo cuando uno vive fuera del país.

Otro integrante de los Corraleros que se decidió por la senda salsera fue José Cervantes o mejor conocido como Chico Cervantes quien dejó varias composiciones, entre las que se destaca el clásico Quiéreme, Quiéreme, tema que se sigue escuchando y bailando en muchos bares y bailaderos.

Para finalizar, es curioso que allá por 1971 cuando Andrés Caicedo pegó un afiche en las calles de Cali con el siguiente texto (el cual es referenciado en su obra: ¡Qué viva la música!):

EL PUEBLO DE CALI RECHAZA a Los Graduados, Los Hispanos y demás cultores del sonido paisa, hecho a la medida de la burguesía, de su vulgaridad. Porque no se trata de: “Sufrir me tocó a mí en esta vida”, sino de: “Agúzate que te están velando”. ¡Viva el sentimiento afrocubano! ¡Viva Puerto Rico libre! Richie Ray nos hace falta.

Y que al mismo tiempo un paisa estuviera gestando una de las mejores orquestas salseras de Colombia y todo gracias a Los Corraleros de Majagual, que en su mayoría eran costeños.

Juan Pachanga

Como dijo Ismael Miranda: ¡me curo con rumba!