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Historias de la salsa

‘STRIKES BACK’ (1987): EL ÚLTIMO DISCO QUE GRABÓ HÉCTOR LAVOE.

Portada “Strikes Back” (1987)
A mediados de los 80, la disquera Fania Records venía cuesta abajo y el estilo de música que el público latino consumía había dejado de ser el que predominó en la década dorada de los 70; la salsa dura estaba siendo desplazada descaradamente por el merengue y por un subgénero de la salsa al que muchos cantantes y orquestas sucumbieron: La salsa romántica.

Ahora el mercado de la salsa se había “modernizado” y se movía entorno a la tendencia que dictaba la salsa balada y su variante la salsa erótica, que generaba ganancias exorbitantes.

Por esos días, el gran Héctor Lavoe vivía enfermo, deprimido, frustrado, casi siempre intoxicado y ahogado en deudas. Por un lado tenía a Fania que no quería darle el relevo de su contrato hasta que éste no grabara dos discos que le faltaban para completar el acuerdo inicial; y por el otro, estaba la disquera TH-Rodven moviendo y catapultando a la fama a cantantes como Frankie Ruiz y Eddie Santiago, quienes como solistas incrementaban considerablemente sus ingresos cantando salsa erótica, todo esto frente a las narices de Héctor y haciendo lo mismo que él sabía hacer, cantar.

¿Qué tan difícil podría ser incursionar en el mundo de la salsa balada? Ahí estaba la plata que le faltaba y él lo sabía, pero antes debía sacarse a Jerry Masucci de encima.

En Marzo de 1986, Willie Colón hizo espacio en su apretada agenda y se ofreció a dirigir la sesión de grabación de la que sacarían los dieciséis temas para completar los dos discos, de ocho canciones cada uno, que faltaban y que Fania exigía, entonces Colón, conociendo los antecedentes de su compadre, sugirió hacerlo como en los viejos tiempos: Willie y su orquesta ensayaban y grababan los cortes en el día y en la noche Héctor le pondría la voz.

Así se llevó a cabo la primera sesión de grabación, con un Héctor Lavoe motivado y entusiasmado por completar los discos que le faltaban para poder quedar libre y firmar contrato con otra disquera que le solucionaría sus problemas económicos. Pero muchas veces los adictos suelen pasar fácilmente de la euforia y alegría excesiva a la depresión y el hundimiento absoluto.

Héctor, sumergido nuevamente en la oscuridad profunda de la tristeza y sus problemas de adicción, faltó al día siguiente a la sesión programada; entonces, ante la insistencia de Colón, se presentó un día después para grabar en estado crítico, intoxicado y hablando incoherente. Willie Colón, enojado, decidió cancelar las grabaciones y paralizar el proyecto después de casi un día completo montando el repertorio con su orquesta para intentar grabar por segunda vez la sesión que completaría el paquete de descodéis canciones.

Lamentablemente el proyecto no pudo ser reprogramado porque la salud del cantante empeoró, quedando solo 9 temas grabados de los cuales ocho se publicaron en el disco “Strikes Back” (1987) entre ellos los éxitos “Loco”, “Taxi”, “Ella Mintió” y “Plato De Segunda Mesa” y 4 temas más que se usaron de relleno (“En El Fiando”, “Escarchas”, “Como No Voy A Llorar” y “Ponce”); la plena “Las Flores del Campo” y a duras penas le puso la voz guía a los temas “Contrato Barato”, “El Guayabero” y “A La Hora de la Verdad” que fueron incluidos en un proyecto póstumo llamado “The Master & The Protege” (1993) que fue completado con la voz de Van Lester, un joven imitador que Ralph Mercado conoció por casualidad.

Portada de “The Master & The Protege” (1993)
A Willie Colón nunca le hizo mucha gracia que Masucci, mostrando más importancia en el dinero que en cualquier vínculo afectivo o de respeto, usara las pistas que él grabó con su orquesta para ayudar a Héctor Lavoe. Desde luego el disco “The Master & The Protege” (1993) está lejos de ser un clásico de la salsa, pero cuando lo lanzaron al mercado, pocos meses después de la muerte de Lavoe, el disco sí que arrasó en ventas.

En 1988, el álbum “Strikes Back” (1987), fue nominado a los premios Grammys en la categoría Mejor Interpretación Latina Tropical, llenando de orgullo al jibarito.

Este material es especial no sólo porque es el último disco completo que nos dejó el cantante, sino porque lleva la ilusión del gran Héctor Lavoe de realizar pronto un proyecto nuevo que le ayudaría a resolver parte de sus problemas.

Chris Montañez

Activista de la Salsa • Maelómana y Maelera • Faniática • Bloggera • Salsera Entusiasta